¿Qué pasaría si Júpiter se convirtiese en una estrella?

Mi hija (16 años) ha comenzado este año su primer curso de bachillerato, estrenando una asignatura que yo habría matado por poder recibir en mi instituto: cultura científica. Sea como sea, le han puesto un ejercicio mental muy interesante, cuya respuesta debe razonar.

¿Qué pasaría si de pronto Júpiter se convirtiese en una estrella?

Comencemos por aclarar que, a pesar de que los amantes de la ciencia ficción hemos disfrutado con esa posibilidad en “2010 Odisea dos” de Arthur C. Clarke (novela en la que unos misteriosos monolitos alienígenas lo convierten en una pequeña estrella llamada Lucifer) lo cierto es que Júpiter está muy lejos de convertirse en una estrella.

Para que algo así de improbable sucediese, necesitarías que Júpiter incrementase su masa alrededor de 80 veces, momento en que la frontera entre planeta gigante gaseoso y estrella enana marrón comienza a hacerse difusa.

Por tanto, vamos a suponer que “mágicamente” 79 Júpiteres más se materializan de la nada e impactan simultáneamente contra el verdadero (sin mandar al carajo a todo el sistema solar), de modo que la masa resultante alcanzase la masa crítica para iniciar los procesos de fusión estelar. ¡Ha nacido una estrella!

¿Existe algo así en la naturaleza? En efecto, en 2017, los astrónomos anunciaron el descubrimiento de EBLM J0555-57AB, un astro con una masa 85 veces superior a la de nuestro Júpiter y con una luminosidad entre 2000 y 3000 veces más débil que nuestro propio sol. Curiosamente, esta estrella de baja masa (tiene un diámetro casi idéntico al de nuestro Saturno) gira alrededor de una estrella con una masa similar a la de nuestro sol. (Y aquí se acaban las similitudes porque en este sistema estelar doble, ambos astros se encuentran endiabladamente próximos entre sí).

La pequeña estrella EBLM J0555-57Ab tiene la masa mínima justa para fusionar hidrógeno en su núcleo.

Así pues, imaginemos que sustituimos a nuestro Júpiter por EBLM J0555-57AB y llamemos al resultado (en homenaje a Clarke) Neo_Lucifer. En su punto más cercano, Júpiter se encuentra cuatro veces más lejos de nosotros que el sol (es decir a 4 UA), de modo que Neo_Lucifer incrementaría el total de la energía que recibimos en apenas un 0,02%. Esta diferencia es, por cierto, mucho menor que la variación anual del 6,5% que obtenemos a causa de la excentricidad de la órbita de la Tierra (que al ser elíptica hace que nos acerquemos y alejemos del sol a lo largo del año). Por tanto el impacto de contar con una estrella de baja masa en el vecindario sería (en principio) no catastrófico para la vida en la Tierra, aunque está por ver cómo afectaría su presencia a ese 68% de los mamíferos con costumbres nocturnas.

¿Por qué digo esto? Bien, a pesar de su lejanía relativa Neo_Lucifer sería alrededor de 80 veces más brillante que la luna llena en su momento de máxima luminosidad, por lo que cuando ambas órbitas confluyesen (Júpiter tarda casi 12 años en completar una órbita) podríamos ver a la nueva estrella incluso a plena luz del día. Además, por la noche el fulgor de Neo_Lucifer te permitiría leer el periódico en el exterior de tu casa (sin necesidad de buscar farolas, se entiende) aunque su luz tendría un color rojizo muy distintivo.

Las implicaciones que esto tendría a largo plazo en la cadena trófica (el fitoplancton por ejemplo podría crecer sin interrupción por la noche una buena parte del año) lo dejo para otro post, aunque tendría que consultar a expertos en la materia como Juan Ignacio Pérez.

PD. Espero que este breve texto ayude a mi hija y a sus compañeros de clase.

Me enteré tras leer algunos artículos, como este de askamathematican.com (desactualizado), el breve apunte sobre EBLM J0555-57AB de Wikipedia y este post en Microsiervos.

16 comentarios

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Ortega Ortega

Mmmmmmmmmmmm ¿Y el hecho de tener un cuerpo que, a pesar de no tener mayor diámetro que Saturno, tuviera una masa 85 veces mayor que la de Júpiter no produciría más cambios?

Curioso Curioso

Muchas gracias por este artículo.
Da respuesta a algo que se me había pasado muchas veces por la imaginación.

David David

Mas que el tema de la luminosidad, el principal problema sería el incremento de la gravedad.
Añadir 69 Jupiters al ya existente alteraría las orbitas de todos los cuerpos y se daría una nueva configuración con planetas desplazados a nuevas orbitas y algunos incluso expulsados del sistema estelar.
Por mi parte espero no verlo nunca.
Saludos

Palillo Palillo

Faltaría lo más importante. Ver como afectaría esto a la órbita de los planetas y cuerpos menores. Quizas podría volver inestable algunas de las órbitas de los planetas interiores o lanzar disparados asteroides del cinturón de asteroides hacia el sistema solar interior o fuera de este.

La verdad es que no tengo ni idea de si afectaría mucho al ser la masa de Neo_Lucifer bastante más pequeña que la del Sol.

Pedro Pedro

Hasta donde yo sé, la órbita de la Tierra no resultaría afectada. La de los asteroides sería otro cantar y veríamos un Gran Bombardeo 2.0. Saludos.

Swapper Swapper

Una duda … dices que de noche el fulgor te permitiría leer el periódico en el exterior de tu casa. Juraría haber leido que bajo condiciones optimas (noche cristalina y pupila bien adaptada a la oscuridad) eso ya se puede hacer bajo la luna llena (quizas este confundido). Alguien puede aportar algo mas de “luz” al respecto?

Gracias

U-95 U-95

No sé si ha salido o no, pero es posible incluso desde ciudad. Además las fotos de larga exposición (minutos o menos, pero usando más sensibilidad entonces) parecen fotos tomadas de día salvo por las estrellas.

Raúl Raúl

Una pregunta, desde la ignorancia,
Solamente se ha planteado lo que supondría desde el punto de vista de la radiación que el cuerpo emitiría, pero has dicho que el objeto tendría que multiplicar por 80 la masa de Júpiter, como mínimo. Imagino que colocar un objeto 80 veces más masivo en el lugar de Júpiter haría algo con las órbitas del sistema solar, por lo menos con las de los cuerpos que pueden verse afectados por cercanía a la órbita de Júpiter ¿Cierto?

Ricardo Ricardo

Obviando la gravedad de la nueva estrella, ya que te has centrado solo en la radiación emitida, he echado en falta al más puro estilo de 2010:la odisea continúa, como afectaría al sistema joviano y a todos los planetas exteriores el tener ese suplemento de energía.
De verdad se podrían convertir en mundos habitables las lunas de Júpiter y Saturno?

Txemary Txemary

Las implicaciones de producción de energía eléctrica de manera continuada con paneles solares aunque por la no-noche fuese menor, serían bastante interesantes, sobre todo porque no necesitaríamosfarolas.

¿Habríamos desarrollado la luz eléctrica los humanos sin una necesidad real de estas? Dios… cuantas implicaciones colaterales!!!

Pedro Pedro

No estaría de más comentar que aunque Júpiter aumentara su masa 80 veces la órbitta de la Tierra seguiría siendo estable. Saludos.

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