La solicitud de fondos de la Casa Blanca para la NASA en 2016 es de 18.500 millones de dólares, y una gran parte de ese «dulce» dinero a invertir en el espacio, irá a parar a la financiación de una misión «al destino dentro del sistema solar con más probabilidades de albergar vida en la actualidad«: la luna helada de Júpiter, Europa.
El presupuesto solicita 30 millones de dólares para la misión a Europa, lo que indica que la Casa Blanca respalda el plan de la NASA de dedicar más tiempo a la exploración de los planetas exteriores de nuestro sistema solar. Este dinero se destinará a «la formulación de proyectos» para Europa, una misión que se lanzará a mediados de la década de 2020. Por supuesto, el Congreso aún tiene que aprobar el presupuesto final, pero eso no tiene por que ser forzosamente un impedimento. Si nos fijamos, de hecho para este año (2015) la Casa Blanca solicitó 15 millones de dólares para Europa, y el Congreso les dio mucho más, unos 100 millones.
La NASA cree que la luna «puede tener materia orgánica en su superficie» y tratará de explorar el océano líquido potencial que (según todo parece indicar) existe bajo su superficie.
La petición de presupuestos indica lo siquiente:
«Europa, la luna de Júpiter, es uno de los lugares con mayor probabilidad para encontrar vida actual más allá de nuestra Tierra. Durante más de 15 años la NASA ha desarrollado conceptos destinados a explorar Europa y a determinar si es habitable en base a las características de sus vastos océanos (dos veces el tamaño de todos los océanos de la Tierra combinados), la interfaz entre la superficie del hielo y la del océano, la composición química de las intrigantes e irregulares áreas de color marrón de su superficie, y la actividad geológica que se da en el presente y que podría suministrar energía al sistema.«
Por lo que puedo leer, para la misión se han centrado en un concepto basado en «sobrevuelos«. Es decir, enviarán una sonda similar a Cassini, accionada por energía solar, que de pasadas constantes sobre Europa. Puede parecer poco espectacular (todos soñamos con sondas que aterricen sobre el hielo de esta luna, e intenten abirse paso hacia el océano) pero obviamente la ciencia avanza a base de grandes «pequeños» pasos.
Los aficionados a la astrobiología como yo estamos pues de enhorabuena. Tal vez para el 2025, podamos contar con una nave que estudie a Europa desde una distancia corta mientras envía regularmente a la Tierra datos valiosísimos sobre esta fascinante luna. ¡Aún no se ha comenzado a construir y yo ya estoy deseando que la lancen!
Me enteré leyendo Space.com.


