Era cuestión de tiempo dar con el avance definitivo, porque la «solución Berlusconi» no estaba al alcance de todo el mundo. Supuestos remedios mágicos contra la calvicie los ha habido desde el inicio de los tiempos, y en todas las ocasiones se trataba de un sacaperras con el que timaban al pobre hombre de frente despejada. Tras pagar por uno, dos, o incluso tres engaños, al final todos acababan por asumir su alopecia y dedicarse a otra cosa. Pero ahora no, ahora parece que va en serio y que la solución definitiva podría venir de ese santo grial de la medicina que – si cumplen las expectativas – serán las células madre.
Por lo que leo en Popular Science, un equipo de científicos de la Universidad de Pennsylvania y del Instituto Tecnológico de New Jersey acaban de anunciar un avance hacia una solución perfecta para la calvicie: hacer crecer de nuevo el cabello natural empleando para ello muestras de piel.
Para este trabajo, los científicos tomaron muestras de células epidérmicas de un donante humano y las transformaron en un tipo particular de célula que la gente pierde cuando llega el otoño permanente a su cabellera, las así llamadas células madre epiteliales (CMA para abreviar). Esta es la primera vez que se logra convertir células adultas (de piel en este caso) en CMA. Una vez conseguidas estas últimas, los científicos las transfirieron a la piel de varios ratones, que más tarde lograron hacer crecer el cultivo de células epidérmicas humanas (con sus folículos pilosos). Fue cuestión de esperar un poco, y el cabello humano comenzó a brotar de los injertos aplicados a los ratones.
Para recorrer el camino que va de células epidérmicas a células madre epiteliales hubo que seguir dos pasos. El primer logro, convertir las células de piel en células madre pluripotentes o CMP (las que se encuentran en los embriones) se consiguió por primera vez en 2004, aunque desde entonces hasta ahora las técnicas se han refinado mucho. El segundo paso es el que han logrado ahora los científicos de las dos universidades estadounidenses citadas anteriormente, convertir las CMP en CMA, para lo cual tuvieron que controlar ciertos compuestos químicos llamados factores de crecimiento, cuando las células se alimentaban.
Entonces… ¿está el fin de la calvicie a la vuelta de la esquina? Bueno, mucho más cerca si, pero al parecer existe una segunda clase de células epidérmicas que se pierden cuando comienza la alopecia, y de momento nadie ha logrado descubrir cómo devolverlas a su lugar. ¿Lo lograrán las células madre de nuevo? Confiemos en la ciencia.

