
En la imagen grande se observa el diente (con un brillo verde) al fondo de la boca. En la imagen pequeña inferior se observa el desarrollo del diente en la encía.
Investigadores japoneses crean por primera vez un diente de ratón completamente funcional mediante bio-ingeniería y se lo implantan en la boca a un roedor.
El diente, que se implantó en el hueco dejado por un molar perdido, tiene las mismas propiedades que el diente viejo, y es lo bastante fuerte como para permitir que el ratón mastique su comida con naturalidad.
Para crear el nuevo diente, los investigadores – dirigidos por el profesor Takashi Tsuji de la Universidad de Tokyo – tomaron células epiteliales y mesenquimales (aproximadamente 50.000 de cada variedad) de un embrión de ratón, y las cultivaron conjuntamente en un medio a base de colágeno para crear un pequeño “brote” de diente (una masa de tejido con el potencial de desarrollarse en forma de diente).
Luego implantaron el diminuto brote de diente (solo medía medio milímetro) en la mandíbula de un ratón adulto, en el hueco dejado por un diente caído. Después de 37 días, un nuevo diente brotó, y tras 50 días este había crecido hasta alcanzar la altura del diente adyacente. El diente diseñado por bioingeniería posee la misma dureza de un diente ordinario y contiene vasos sanguíneos y nervios, lo cual lo hace sensible a los estímulos externos y al dolor, según sostienen los investigadores.
Se cree que este trabajo permitirá avanzar el desarrollo de la “terapia regenerativa de dientes”, la cual podría un día hacer que nuestros dentistas remplazaran los dientes dañados o enfermos con brotes creados por los bio-ingenieros a partir de células madres del tipo de las células pluripotentes inducidas (iPS). Este tipo de tratamiento podrían finalmente eliminar la necesidad de dentaduras postizas y de implantes dentales.
[Fuente: PNAS]
Visto en Pinktentacle


¿Y el precio? Seguro que saldrá bastante más caro que una prótesis de quita y pón. Y mientras la Seguridad Social no cubra ni los empastes…
A mí hay algo que me intriga. Van y se curran una «semilla» de medio milímetro, y de ahí sale un diente del tamaño y forma adecuado. ¿Cómo «sabe» la semilla hacia dónde y hasta dónde debe crecer? Supongo que tendrá explicación científica, pero a mí me suena casi a magia. Bueno, sin el casi. Hasta que no me lo expliquen, yo no me dejo meter nada en la boca.
Entiendo que la semilla era propia del ratón, y que el patrón de crecimiento lo determinará el ADN. Aunque no me hagas mucho caso, soy más de ingeniería mecánica…
Pues opino lo mismo que cabezón, Habrá que ver los precios. Por lo demñas, estupendo descubrimiento.
Carpe Diem
Voy corriendo a contarle esta investigación a mis padres. Seguro que se ponen muy contentos.
Un saludo
Pues yo mejor me voy a lavarme los dientes, creo que sigue siendo la mejor apuesta.
bueno ahora le podemos romper los morros a un elefante cada vez que queramos sus colmillos, total les salen de nuevos
El diente diseñado por bioingeniería posee la misma dureza de un diente ordinario y contiene vasos sanguíneos y nervios, lo cual lo hace sensible a los estímulos externos y al dolor, según sostienen los investigadores.
Y como saben que son sensibles al dolor… ¡Quien defiende a los ratoncitos! 🙂
Buenisimo, ahora si a dejar de preocuparse del cafey los caramelos, ja, ja
Buenisimo, ahora si a dejar de preocuparse del cafe y los caramelos, ja, ja
Que pasará si te salen torcidos? también se podrán corregir? que buen descubrimiento!