¿Escepticismo? Todo tiene su momento…

Por , el 8 julio, 2008. Categoría(s): Humor/Juegos ✎ 27

Durante el reinado del terror de la Revolución Francesa, una mañana las ejecuciones comenzaron con tres hombres: un rabino, un sacedote católico y un escéptico racionalista.

El rabino fue el primero en subir al patíbulo. Allí, frente a la guillotina, le preguntaron si quería decir sus últimas palabras. Y el rabino gritó al público, “Creo en el único y verdadero Dios, y él me salvará”. Tas eso, el verdugo lo colocó en posición bajo el filo, ajustó la presa sobre su cuello, y tiró de la cuerda para liberar la cuchilla del terrible instrumento. La pesada hoja cayó hacia abajo rasgando el aire. Pero entonces, de manera abrupta, se paró con un “crack” apenas a unos centímetros del cuello del condenado. Tras esto el rabino exclamó: “Os lo dije”.

“¡Es un milagro!” gritó la multitud. Y el verdugo no pudo sino estar de acuerdo, por lo que dejó libre al rabino.

El siguiente en el orden del día era el sacerdote. Cuando le pidieron que dijera sus últimas palabras declaró: “Creo en Jesucristo, padre, hijo y espíritu santo, el cual me rescatará en mi hora de necesidad”. El verdugo lo colocó en posición bajo el filo. Tiró de la cuerda, y de nuevo la cuchilla cayó hasta que sonó un “crack” y se detuvo muy cerca de su objetivo, como en la anterior ocasión.

“¡Otro milagro! Susurró asombrada la multitud decepcionada. Y el verdugo, por segunda vez, no tuvo más opción que liberar al condenado.

Ahora le llegaba el turno al escéptico. “¿Cuáles son tus últimas palabras?” le preguntaron. Pero el escéptico no les oía, simplemente miraba atentamente al ominoso instrumento mortal, parecía perdido. Entonces el verdugo le golpeó en las costillas y la pregunta volvió a oírse, tras lo cual respondió el hombre.

“Claro, ya veo el problema”, dijo el escéptico señalando triunfante al lugar concreto en el que se detenía la cuchilla. “¿Ves ese engranaje?, está obstruyendo el recorrido de la hoja ¡justo aquí!”

Visto en Atheist Alliance



27 Comentarios

  1. Esto demuestra que saber más o ser mejor en algo no implica directamente el que las cosas te vayan a ir mejor, teoría ampliamente aplicable a muchos puestos de trabajo en determinadas empresas, ajustician al que es bueno en algo manteniendole en su puesto porque responde bien y liberan al que no lo es para que ascienda de categoría a otra donde su vagancia y/o ineptitud tenga menos implicaciones de riesgo

  2. Pues yo creo que el final feliz es que le dan al escéptico el curro de verdugo (una de sus obligaciones es mantener operativas las herramientas de trabajo) y envía a cada uno a sus respectivos cielos y olam jabas. Tol mundo contento.

  3. Habría que saber qué fue del escéptico. Como ha dicho Kronos, se merece que le dieran el puesto de verdugo, pero eso no deje de ser una suposición. Maikel, ¿podrías completar la historia?

  4. Extraño las información de antes… esta parece una cadena de los E-mails.
    ¿Para que seguir dividiendo a la gente con la religion?, a la verdad?, al conocimiento?…

    vamos, somos diferentes.

  5. Pues al escéptico le cortaron el cuello. Punto.

    Seguro que le habían condemnado a muerte precisamente por ser tan fastidioso!

    (es curioso que muchos lectores lo convierten en un santo jejejeje)

  6. Iñaki, estos días atrás he estado prácticamente borrado de la red. No se de que e-mail me hablas… a lo mejor lo he borrado sin querer. Refréscame el asunto please :-O

  7. moraleja, este hombre sacrificó su vida por encontrar una solución al problema aún a costa de su propia vida, por lo que la razón es más poderosa que la religión. Aunque sólo sea una anécdota, creo que refleja bastante bien nuestra sociedad.

  8. en determinadas empresas, ajustician al que es bueno en algo manteniendole en su puesto porque responde bien y liberan al que no lo es para que ascienda de categoría a otra donde su vagancia y/o ineptitud tenga menos implicaciones de riesgo

    McMardigan, no es eso lo que dice el Principio de Peter 😛

  9. Coincido con Defero. El Principio de Peter dice que cada cual asciende hasta alcanzar su nivel de incompetencia, y entonces no asciende más, por lo que se queda en ese puesto. La consecuencia es que, mientras un empleado no alcance su nivel de incompetencia será eficaz, pero si se le asciende al nivel de incompetencia, ya no será útil.
    La clave está en averiguar cual es el nivel de incompetencia de cada empleado y dejarlo POR DEBAJO del mismo. O reconocer que no vale para un puesto, si es su nivel de incompetencia, y devolverlo al puesto anterior, lo que lamentablemente no suele hacerse… así hay tantos incompetentes en su puesto.

  10. La clave está en averiguar cual es el nivel de incompetencia de cada empleado y dejarlo POR DEBAJO del mismo.

    Para mí la solución no es tan simple. El problema no es que se asciende a la gente, el problema es que se asciende a la gente por el mero hecho de realizar bien su trabajo, como «recompensa», sin pensar que a lo mejor las cualidades que le han hecho destacar en su anterior puesto de trabajo no son útiles en el nuevo. Imagina, por poner un mal ejemplo una empresa que se dedica a fabricar tornillos. Pepe puede ser un experto fabricante de tornillos, y tener la media de producción más alta de toda Europa. Si le recompensamos por ello ascendiéndolo a un puesto de dirección, donde tendrá que responsabilizarse de personas a su cargo, negociar con proveedores, controlar el stock, reunirse con clientes… seguramente fracasará, porque lo suyo es fabricar tornillos.

    La cuestión es que no hay que mirar los «méritos» del empleado para ascenderlo, sino sus cualidades. El problema de los ascensos y la aplicabilidad del Principio de Peter sólo se materializa en aquellas empresas en las que existe una férrea jerarquía y sólo hay un camino establecido, que además se recorre de manera «automática». En estructuras más o menos «horizontales», donde las personas no «ascienden» sino que asumen nuevas responsabilidades, uno no será ascendido del puesto A al puesto B por haber demostrado que desempeña perfectamente las funciones del puesto A, sino que se le atribuirán nuevas/diferentes responsabilidades por haber demostrado actitudes para el puesto B.

  11. Trabajé en cierto sitio durante un tiempo, en el que cuando una persona muy buena en lo suyo pedía cambiar de puesto para cobrar más o hacer un trabajo más cómodo, el encargado decía que no lo cambiaba, que le ponía el mismo sueldo, del otro puesto, pero que si era bueno en ese no quería perderlo y tener que encontrar a otro que lo hiciera peor (y a lo mejor hacerlo peor él también en su nuevo puesto) . ¿qué os parece?

  12. Me pregunto ¿Quién puso mal ese engranaje?¿Un ingeniero distraído o será que ´algo o alguien´(a que desconocemos por completo por el momento) hizo que se distraiga…?

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Por maikelnai, publicado el 8 julio, 2008
Categoría(s): Humor/Juegos