
Investigadores de la Universidad Técnica de Torndheim (Noruega) han descubierto que el alce, el símbolo nacional del país, es un gran productor de gases invernadero. De hecho, los gases “despedidos” por un solo alce durante un año, equivalen al CO2 emitido por un coche que viaje 13.000 kilómetros.
La merma en las nevadas en Noruega ha alterado la disponibilidad de comida de estos animales, y como resultado la población está creciendo, lo cual produce un aumento del “viento” cérvido. Como cabría esperar de un mundo como el humano, ávido por encontrar culpables, (y si es posible encontrar beneficios) los cazadores se frotan las manos, y ya se ha producido un aumento en el número de solicitudes de cuota cinegética para mantener las emisiones bajo control.
Los pobres gigantones no tienen nada que hacer, sobre todo si uno se deja convencer por argumentos tan determinantes como el que nos explica el Biólogo Reidar Andersen:
«Para poner el problema en perspectiva: el vuelo de retorno desde Oslo a Santiago de Chile, deja una huella de carbono de 880 kilos. Abate a un alce y habrás ahorrado el equivalente a dos viajes aéreos de largo recorrido».
El calentamiento global provoca menos nevadas, a menos nieve más hierba, a más hierba más alces, a más alces más pedos, a más pedos más calentamiento global… Aleluya, tenemos solución: ¡matemos a los alces!
Inspirado tras leer Moose with wind are worse than gas guzzlers


Abate a un ¿biólogo? y habrás salvado a 35000 alces. Seguro que los alces lo agradecen.
Más de un cazador se tiene que estar frotando las manos al leer este artículo.
Hay teorías que afirman que el hombre y los seres vivos, etc… no tienen nada que ver con el calentamiento global. Que todas las emisiones juntas producidas por la industria, ganado y demás no son más que una ínfima parte del producido cada año por los volcanes. Defienden que todo forma parte de un ciclo ‘natural’ que ya ha ocurrido antes.
Esta postura se puede ver de manera muy propagandística en el documental ‘El gran timo del calentamiento global’ ( http://stage6.divx.com/user/angkorwat/video/1348005/El-gran-timo-del-calentamiento-global-(VOS-Spanish) )
Saludos.
La diferencia es que el CO2 que emite el alce es el mismo que ha consumido, por lo que el ciclo es totalmente natural y el equilibrio de CO2 se mantiene.
El CO2 que emite un avión o un coche es el resultado de la quema de un combustible que lleva millones de años fijando ese CO2, por lo que el equilibrio se descompensa totalmente.
Este tipo de noticias son falsedades y excusas de pseudocientíficos que se montan para alarmar a la sociedad y desviar el verdadero problema, que es el mal uso que hacemos de los recursos a nuestro alcance.
Derfel, hablamos de Metano (pedos) no de CO2.
Memorable: convirtamos las consecuencias en las causas
Dicen que las vacas estaban entre las primeras productoras mundiales de metano. Si ahora se les alían los alces… sálvese quién pueda!
Forma más triste de morir, gensanta…
ups,
aún así, dudo mucho que los efectos sean tan devastadores como nuestro consumo ineficiente de recursos…
No… si al final lo mejor será volvernos todos vegetarianos, y así los pedos los echamos nosotros… Porque todos los herbívoros contribuyen al efecto invernadero con sus pedos.
Me encantan estas estadísticas truculentas que dan sólo parte de la información. Como suele decirse, con los números puede hacerse cualquier cosa, y eso lo saben bien los políticos: ¿acaso no ganan todos siempre después de las elecciones, con las estadísticas en la mano?
Ya he solicitado permiso para cargarme a unos cuantos alces. A ver si de esta manera contribuyo a disminuir la contaminación de la capa de ozono