¿Entonces los estallidos rápidos de radio tienen un origen extraterrestre?

Mundo Escudo La semana pasada, un buen amigo me preguntó qué me parecía la nueva teoría de Abraham Loeb y Manasvi Lingam (investigadores en el Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian) acerca de la supuesta naturaleza tecnológica-alienígena de los FRBs. Su pregunta me dejó perplejo, porque no conocía aún el alcance de la noticia, que podéis leer en Popular Mechanics (en inglés).

Si no os apetece leerlo os lo resumo, aunque antes no estaría de más que leyeseis el post que publicó hace apenas dos meses en Naukas, el físico e investigador Benito Marcote, en el que nos hablaba acerca de estos misteriosos Estallidos Rápidos de Radio (“Fast Radio Burst” en inglés, o para abreviar FRBs).

Vamos con el resumen del trabajo de Loeb y Lingam, el cual por cierto ha sido aceptado para publicación hace apenas dos días, en la revista Astrophysical Journal Letters (aunque ya puede consultarse en arXiv). Básicamente, lo que hace este trabajo es aventurar una hipótesis (“arriesgada” cuando menos) sobre la naturaleza de estos misteriosos fenómenos, que ellos creen pueden ser el resultado de una ‘fuga’ emitida desde “transmisores del tamaño de un planeta, construidos por civilizaciones extraterrestres para acelerar sus naves interestelares”.

¿Cómo no iba mi amigo a preguntarme “ojiplático” mi opinión sobre esta hipótesis?

Descubiertos en 2007, y observados desde entonces apenas en 17 ocasiones, las FRBs duran menos de 5 milisegundos, no se repiten y solo son detectados por algunos radiotelescopios especialmente “miopes”. Bien, pues no hay problema, usemos nuestros mejores radiotelescopios para peinar el cielo y aprender sobre ellos ¿no?

No tan fácil, como bien explica Sabrina Stierwalt en su podcast “Everyday Einstein” de Scientific American, la propia naturaleza de las FRBs hace imposible detectar la fuente de la emisión. De hecho nuestros mejores instrumentos, como los radiotelescopios de largo campo que funcionan por interferometría, tipo Very Large Array, o VLA (es decir que se componen de múltiples radio antenas parabólicas independientes que trabajan conjuntamente) son incapaces de detectar FRBs.

Veamos lo que dice Stierwaltz al respecto:

Los radiotelescopios suelen tener que elegir: resolución espacial o campo de visión. En otras palabras, radiotelescopios de plato único como Parkes y Arecibo pueden examinar el cielo de manera más eficiente que las agrupaciones de platos como el VLA. Sin embargo, obtener ese gran campo de visión tiene una contrapartida: la resolución típica del VLA es 150 veces mejor que la de Arecibo y más de 600 veces la de Parkes.

Por lo tanto, normalmente los telescopios como el VLA no pueden recorrer el cielo lo suficientemente rápido como para detectar con seguridad un evento tan corto como una FRB. Para conseguirlo tendrían que tener la suerte de apuntar hacia el lugar correcto en el momento adecuado. Sin embargo, la visión borrosa que obtienen los radiotelescopios de un único plato les permiten detectar las ráfagas, si bien al precio de no ser capaces de determinar exactamente de dónde provienen. Por tanto, localizar la fuente de un FRB es especialmente desafiante ya que no se repiten, lo que hace que las observaciones de seguimiento sean inútiles.

¿Entonces qué? ¿Desechamos o aceptamos la opción tecnológica alienígena? Bien, si Loeb y Lingam quieren convencernos de que una señal única, no repetida, y extremadamente corta es real (lo cual ya de por sí suena difícil) entonces la explicación sobre su origen debe dar respuesta convincentemente al por qué no se repiten. Y qué queréis que os diga, en igualdad de condiciones y por aquello de aplicar la Navaja de Ockham, me quedo con las hipótesis más simples de otros astrónomos, que creen que estos fenómenos surgen de eventos cataclísmicos como la muerte violenta de una estrella, o la fusión de dos agujeros negros.

8 Comentarios

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euaccaeuacca

Intuitivamente parece que un fogonazo que no se repite es una explosión. Nada se destruye dos veces, ¿no?

QQQSimba

Pues que puedo decir… bueno, sí. Se me ocurren varias cosas.

“… creen que estos fenómenos surgen de eventos cataclísmicos como la muerte violenta de una estrella, o la fusión de dos agujeros negros.” Eventos estos completamente observables por cualquiera de nuestros sistemas, miopes o no miopes. Dado que no han sido observados eventos significativos que pudieran ser los responsables de las FRB, la misma navaja del tío Ockham dice que va a ser que no. Y son pulsos de menos de 5 milisegundos. ¿Una colisión de dos agujeros negros genera un pulso de 5 milisegundos? ¿La muerte de una estrella genera un pulso de menos de 5 milisegundos? Va ser que tampoco. Generan toda una gama de radiaciones medibles y registrables… cosa que no sucede en el caso de las FRB.

Por otro lado, los dos tipos que han publicado el trabajo, no son precisamente unos frikis de los aliens si no todo lo contrario. Solo hay que mirar sus trabajos previos. Loeb entiende de velas solares puesto que tiene cosas como “Stability of a Light Sail Riding on a Laser Beam” (publicado junto con Zachary Maschester) y Lingam tiene aportes muy interesantes como “Nonlinear Resistivity for Magnetohydrodynamical Models” o “General Theory of the Plasmoid Instability”.

Lo que apuntan en su artículo es que existe una correlación entre lo que serían nuestros proyectos de velas solares impulsadas por pulsos y los pulsos catalogados como FRB. Matemáticamente. Si por un lado tienes una demostración matemática de que existe esa relación y por otro tienes que se pueden atribuir a eventos cataclísmicos no observados, ¿en serio tu navaja de Ockham dice que es más fácil que hayan colisionado dos agujeros negros -sin dejar otra señal observable, sólo una de 5 milisegundos- que una serie de cálculos matemáticos comprobables? Dos agujeros negros de los que no tenemos constancia, colisionaron sin dejar otra evidencia en ningún margen del espectro que no sea una señal de menos de 5 milisegundos. Ya. Pues va a ser que tu navaja de Ockham está rota.

Si existe esa correlación matemática como apunta el artículo, existe esa correlación matemática. Y puede resultar molesta, pero a las correlaciones matemáticas las molestias que puedan producir pues como que les da lo mismo. Es más, en ninguna parte del post has negado que la correlación que se plantea en el artículo sea falsa. Por algo se ha publicado y ha sido revisada. Porque las matemáticas en las que se basa son impecables. ¿Molesta? A mí el primero. Pero si la correlación existe, existe. ¿Hay que buscar un fenómeno natural que pueda haber producido una serie de pulsos que correspondan con los pulsos que usaríamos para mover velas solares nosotros? Sí. Desde luego. Pero sin recurrir a eventos supermasivos de los que no tenemos constancia porque como argumento es bastante pobre. Es como si registrásemos una señal que se corresponde con el timbre de mi casa procedente del espacio profundo y ante la idea de que alguien pudiese tener un timbre en alguna parte, argumentásemos que tal vez dos agujeros negros hayan colisionado en alguna parte y producido una señal equivalente a la de mi timbre. Agujeros que al colisionar entre sí no han dejado otra huella que el sonido parecido al de mi timbre. Como argumento frente a que alguien diga que hay otro timbre por ahí fuera, es pobre. ¿Significa eso que alguien tenga un timbre? Ni de coña. Significa que hay que buscar que cuernos ha sonado como un timbre sin recurrir a argumentos que se caen por su propio peso.

YeilYeil

¿De donde sacas la conclusión de que no pueden ser eventos convencionales?

El problema está en que somos incapaces de establecer la posición y que la duración es muy baja para estudiarlo en detalle.

YeilYeil

Tras revisar el artículo, lo único que dice es que la frecuencia coincide con la que sería deseable para impulsar velas fotónicas, que deduciendo el diámetro del emisor cuadra con el tamaño de un planeta rocoso… y poco más. Calculan la masa aproximada que tendría la supuesta vela y la velocidad angular. Estiman el número de posibles civilizaciones extraterrestres que podría haber y ya.

No entiendo como se puede colar un artículo tan pobre en una revista científica, más de la mitad es pura especulación y asunciones.

U-95U-95

Aunque sea mucho más posible que sean explicaciones naturales -parece el caso de los púlsares, que al principio algunos llegaron a considerarlos como “faros” de civilizaciones alienígenas- discrepo conque sea perder el tiempo investigarlos como si tuvieran origen artificial. No sería la última vez que buscando una cosa se encuentra otra distinta a lo que se quería.

Por cierto, ¿Telecable está también ahora fuera de Asturias?. Me está saliendo en la publicidad del lado derecho.

MiguelonMiguelon

Me parece demasiada casualidad que siempre que detectamos supuestas señales alienigenas, coinciden exactamente con las teorías y /o tecnologías factibles del momento.
No obstante, no habría que descartar nada a priori, todas las explicaciones coherentes deben ser contrastadas, pues no sabemos lo que nos podemos encontrar.
Personalmente soy escéptico con el tema alienígena y me parece un intento mas de atraer la atencion del publico general sobre estos temas.

GerGer

Me hace mucha gracia pensar de todas estas cosas que discutimos y que nos apasionan, y que un día, más pronto que tarde o no, encontraremos vida fuera de la tierra… y al 99% de la gente le dará igual. La astronomía sólo nos trastorna a unos cuantos. ¿Por qué será?

JavierJavier

No tenemos la más mínima idea de lo que son. Pero al ser humano no le gusta la incertidumbre. Y además este tipo de especulaciones sobre civilizaciones alienígenas y sus tecnologías tienen ese gancho que puede llevar a la gente a formar creencias irracionales.

Sin embargo, no creo que sea correcto este tono de “qué me estás contando” que se le da al artículo, sin entrar en detalles sobre las premisas ni el desarrollo del trabajo de Loeb y Lingam. Me explico, las pseudociencias y creencias irracionales se originan porque alguien llega a una conclusión errónea, que puede ser por un mal entendimiento de las premisas o por deducir una falsa relación causa-efecto por una casualidad. Luego llegan otros, ven la conclusión sin pararse a pensar en el razonamiento que ha llevado hasta ahí, la difunden y ya tenemos montada una magufada.

Atacar a la conclusión del artículo no es buena idea porque entra dentro de ese juego, ya que no se aclara nada y se pasa a ser el enemigo de los creyentes, que cierran filas.

Para contrarrestar ese movimiento lo que hay que hacer es aclarar las cosas. En este caso explicar el artículo como lo que es: Una especulación más como tantas que hay sobre los FRB, basada en la relación matemática entre las señales observadas y las características de la onda que han calculado como óptima para su sistema de propulsión teórico. Ni más ni menos.

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