Podemos describir a internet como una «superautopista de la información», pero en realidad sería mejor emplear la analogía de un aparatoso y enorme chupachús. Echadle un vistazo a este colorido mapa de la nueva internet (haced clic sobre la imagen para agrandarla) realizado por físicos de la Universidad de Tel-Aviv en Israel y entenderéis a lo que me refiero. Se trata de una representación de los conductos, routers y demás piezas del hardware encargado de transportar los datos a lo largo de la red. En el rojizo y empalagoso centro se encuentra un grupo de 100 redes operadas por corporaciones enormes como ATT Worldnet y Google, mientras que su crujiente y púrpura cubierta consiste principalmente en pequeños proveedores de servicios de internet (o ISPs).
El problema de vivir en la periferia es que tus datos deben viajar a través del congestionado centro, que es un poco como volar desde Barcelona a Sevilla y tener que atravesar el espacio aéreo sobre Barajas. Básicamente es algo muy poco eficiente. Los investigadores no ofrecen demasiada ayuda a la hora de encontrar soluciones, pero opinan que su modelo ayudará a los científicos a rastrear de un modo más acertado la evolución de la red, lo cual servirá más tarde para que la gente proponga innovaciones que hagan que internet se parezca menos a un chupachús, y más a… bueno, a una superautopista.
Si queréis saber más cosas sobre el mapa, y no os sentís intimidados por términos matemáticos como «descomposición en k-núcleos», «teoría de la percolación», y «geometría fractal», bajaos el documento.
Traducido de How Many Licks Does it Take To Get to the Center of the Internet? — Por Nicole Dyer (18 de junio 2007).


