Un par de bemoles (o el escaso sentido del humor de la NASA)

Por , el 2 mayo, 2013. Categoría(s): Curiosidades ✎ 7

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Traducir no es una ciencia exacta, yo prefiero compararla con una suerte de interpretación. Una de esas expresiones anglosajonas difíciles de traducir al castellano de forma literal, y que por tanto depende mucho de su contexto, es «the right stuff», que podríamos hacer equivalente a: «lo que hay que tener», «como debe ser», «en su justa dosis» o incluso en plan cañí: «con un par de bemoles». ¿A qué viene este desbarre?

Bien, una de las mejores películas de todos los tiempos sobre la carrera espacial se tituló en castellano «Elegidos para la gloria», crimen incomprensible para una obra titulada simplemente «The Right Stuff». No recuerdo las veces que la he visto (a pesar de superar alegremente las 3 horas de metraje) pero si recuerdo lo mucho que me impresionó la claustrofóbica escena en que Fred Ward (que interpretaba a Virgil «Gus» Grissom) abandona la cápsula Liberty Bell 7 tras la explosión de la escotilla (podéis verla aquí a partir del minuto cinco).

Grissom, un auténtico héroe de la historia espacial que perdió la vida junto a Ed White y Roger Chaffee durante unas pruebas de lanzamiento previas al Programa Apolo (prueba que en honor a los fallecidos terminó de hecho siendo conocida como Apolo 1) siempre afirmó que la escotilla explotó sin que él la manejara, pese a que los ingenieros de la NASA sostenían que eso era materialmente imposible. Liberty Bell 7, nombre elegido por Grissom para bautizar a la cápsula de la misión Mercury-Redstone 4, se perdió en el océano aquel año de 1961 por la inundación provocada tras la apertura de la escotilla, y permaneció hundida hasta que fue recuperada en 1999 en una expedición financiada por Discovery Channel.

Durante todos estos años, el debate sobre si Grissom activó la escotilla manualmente presa del terror (algo impensable para alguien «elegido para la gloria») o si se debió a un hecho fortuito causado por un fallo en el diseño, ha seguido vivo y coleando. He llegado a recordar todo este asunto por un post que acabo de publicar en Astronomía para Terrícolas, en el que se recuerda la guerra posterior entre Grissom y la NASA, a base de puñaladas humorísticas.

Al parecer el nombre de cada cápsula era elegido por el comandante de la misión, de modo que ese «Liberty Bell 7» (un recuerdo al mitificado símbolo de la independencia estadounidense localizado en Philadelphia) se lo debemos como os había adelantado al propio Grissom, quien por cierto tuvo ocasión de volver a elegir nombre cuando le asignaron el mando de la primera tripulación de una nave Gemini.

Fue entonces cuando aprovechó la oportunidad para seguir defendiendo su honorabilidad en el suceso de la Liberty Bell 7. Por ello, Grissom eligió muy astutamente un nombre con el que honrar a la heroína del hundimiento del Titanic Margaret Brown (conocida popularmente como «la insumergible Molly Brown») proponiendo dicho mote («The Unsinkable Molly Brown«) para la Gemini.

La NASA no encajó bien el golpe, no quería referencias «insumergibles» en sus cápsulas y obligó a Grissom a elegir otro nombre. Grissom propuso entonces llamarla simplemente «Titanic«. Podemos imaginar el rifirrafe que el piloto de pruebas y los ingenieros tuvieron al respecto. Al final, la bronca se zanjó llamando a la nave «Molly Brown» a secas, tras lo cual la NASA acabó con la costumbre de permitir a los comandantes bautizar a sus cápsulas. ¡Eso es tener poco sentido del humor!

Nunca sabremos qué fue lo que le pasó a la escotilla de la cápsula Mercury-Redstone 4, pero de lo que no cabe duda es que Virgil «Gus» Grissom tenía un buen par de bemoles…. o si lo preferís «the right stuff».



7 Comentarios

  1. Antes me ha salido el comentario a la mitad.
    Quería comentar que en su día se descarto la hipótesis de que el propio Grissom disparase la escotilla pirotécnica porque el astronauta no mostraba el hematoma que, a consecuencia de la fuerza que había que hacer para lanzar la escotilla, presentaban todos los que le daban a la pieza de liberación.
    Siempre me ha parecido una triste ironía que la NASA eliminara la liberación rápida pirotécnica de las escotillas, imposibilitando así que Grissom, Chaffee y White pudieran escapar del Apolo I.
    Elegidos para la gloria es un peliculón, en mi casa ya no me dejan ponerlo en la tele grande, aunque de vez en cuando aun cae en el portatil :-).
    Desconocía la historia con el nombre de la Gemini 3, me he reído un buen rato con el humor de este héroe.

  2. Apoyo la recomendación del libro. Cayó en mis manos este año y me ha parecido soberbio, por cómo transmite una atmósfera de sentimientos de las personas que estuvieron implicadas y las motivaciones políticas y económicas.

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