Una de mis páginas favoritas es Damn Interesting, web de la que aún no había traducido nada. Hace unos meses, navegando por la red, llegue a un estremecedor vídeo en el que se apreciaba como un ciempiés gigante cazaba a un pobre ratón. Ahora, transcurrido un tiempo prudencial para recuperarme de la impresión, me he sentido con fuerzas para dedicarle una entrada a esta criatura inmunda, habitante de las peores pesadillas. Ya de paso, estreno una nueva categoría en el blog dedicada a los bichos.

El siguiente artículo, extraído del New York Times simplemente me ha dejado perplejo. En seguida me ha recordado a un cuento de Asimov que leí cuando era un adolescente y que hablaba de una raza alienígena que tenía un sexto sentido (suma de todas las artes), y de un humano que mediante “una operación” fue capaz de experimentar brevemente aquella maravilla. ¿Alguien se acuerda de cómo se titulaba? Seguramente el genial autor de la saga de La Fundación se inspiró en la sinestesia para escribirlo.