¿Habremos contaminado Marte, ahora que sabemos que el ADN sobrevive al espacio?

Por , el 27 noviembre, 2014. Categoría(s): Ciencia ✎ 1

Como si no bastase con que la vida ocupase prácticamente todos los nichos de vida planetaria, acabamos de descubrir que el ADN puede sobrevivir al lanzamiento, exposición y reentrada espacial. Te preguntarás cómo se ha hecho la prueba. ¿Han atado a un mono al exterior de un cohete? Nada de eso, el experimento ha sido más sofisticado.

Lo que hizo el equipo de científicos, dirigido por Cora Thiel (Instituto de Anatomía de la Facultad de Medicina de la Universidad de Zurich) fue mezclar una serie de pequeños nudos de ADN llamados plásmidos, con una solución líquida. Más tarde, emplearon la mezcla para pintar con ella el exterior de un cohete que fue lanzado al espacio. Por lo que puedo leer en New Scientist, el cohete voló durante 13 minutos y alcanzó la nada despreciable altitud de 270 kilómetros antes de caer de nuevo a la Tierra.

A pesar de que la fricción atmosférica durante la reentrada elevó al ADN a temperaturas superiores a los 1000 ºC, el equipo dirigido por Thiel fue capaz de recuperar moléculas de ADN operativas en diversos puntos del chasis del cohete. El nivel de supervivencia más alta se dio en el interior de las hendiduras ocultas bajo las cabezas de los tornillos, donde el 53% de los plásmidos logró sobrevivir.

Para comprobar que el ADN era operativo, previamente se había codificado con proteínas para la resistencia a los antibióticos y para que expresasen fluorescencia. Cuando el equipo implantó los plásmidos recuperados del cohete en bacterias E. coli y en células de ratones, el 35% de las dianas mostraron estas propiedades, lo que sugiere que el ADN estaba operativo y en perfectas condiciones.

Obviamente, todos aquellos defensores de la panspermia están de enhorabuena, queda probado que incluso las moléculas complejas pueden sobrevivir al espacio, aunque cabe recordar que el vuelo fue de solo 13 minutos. ¿Pasaría lo mismo si el cohete orbitase durante semanas o meses? Dejémoslo en suspenso…

Sin embargo, los científicos especializados en esterilizar las naves y robots terrestres para evitar la contaminación de los planetas que visitamos, tienen ahora un nuevo nivel de preocupación. Cuando las agencias espaciales envían robots u módulos de aterrizaje a otros planetas, previamente le dan lo que en argót se conoce como «limpieza profunda» para eliminar cualquier señal de vida terrestre. Esto resulta esencial para descartar – llegado el momento de detectar señales de vida ahí afuera – que no provengan de restos llevados desde casa.

Thiel cree de hecho que su experimento con plasmoides puede servir como «testigo» de que los procesos de desesterilización de naves espaciales consiguen su objetivo, por lo que sugiere a las agencias espaciales que cubran sus robots con ADN artificial antes de emprender la «limpieza profunda». Si una vez acabado el proceso, los plasmoides siguen ahí, vivitos y coleando, habrá quedado claro que la descontaminación es una chapuza.

Algunos científicos, como Christopher Carr, del MIT, ya han afirmado su interés en los resultados de este «provocador estudio«, por usar sus palabras. Y es que hasta ahora todo el mundo asumía que por encima del escudo que supone nuestra capa de ozono, la radiación de los rayos UV acabaría por destruir cualquier muestra de ADN que no contase con protección.

Así pues la pregunta es: ¿estamos seguros de que ahora mismo no hay vida en Marte, si bien de origen terrestre, llevada a bordo por los Opportunity, Spirit, Curiosity, etc.?

El trabajo, dirigido por Cora S. Thiel (Universidad de Zurich), acaba de publicarse en PLoS One.

Me enteré leyendo New Scientist



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