Creo que no descubro nada nuevo si digo que los tiburones son desde siempre protagonistas de nuestras pesadillas en alta mar, en algunas playas, y también (en efecto) en aguas fluviales, donde curiosamente es posible encontrarse con dos clases de tiburón: el tiburón toro Carcharhinus leucas, que nada frecuentemente aguas arriba por los cauces fluviales, pese a que su hábitat habitual es el costero (agua salada) y los tiburones de río, Glyphis spp., cuyo hábitat es enteramente el agua dulce.