Desconocemos si este plumífero había leído a Orwell o si simplemente estaba harto de ver a sus hermanos, sacrificados por miles, como plato fuerte del menú de los estadounidenses cada día de Acción de Gracias. El caso es que navegando por la red en busca de material, llegué a una curiosa reseña sobre un pavo valiente que se hartó del abuso de los humanos y dijo “basta”. La nota en cuestión la leí en la web de un paciente (y algo flipado) muchacho llamado Igor Eximel, quien por afición, dedica su tiempo a recopilar noticias relacionadas con ataques de animales a humanos (lo contrario tristemente no es noticia).