the-best-2016 Feliz 2017 a todos nuestros lectores. Antes de adentrarnos en un nuevo año de descubrimientos científicos, y de novedades tecnológicas, conviene recordar lo que nos dejó el recientemente finalizado 2016 en esta “red de trabajo” bloguera a la que llamamos Naukas, a la que me uní a comienzos de noviembre. Aquí tenéis un repaso a lo más popular de entre todas las publicaciones del 2016, seleccionadas mes a mes.

Enero 2016 (18.781 lecturas) por Arturo Quirantes:

Aviso a viajeros del tiempo: no me busquéis en Internet.

Febrero 2016 (15.903 lecturas) por Daniel Marín:

El nacimiento de la astronomía de ondas gravitacionales

Marzo 2016 (13.809 lecturas) por Carlos Chordá:

Mi respuesta a la carta de unos médicos homeópatas

Abril 2016 (7.762 lecturas) por Daniel Marín:

SpaceX: el largo camino para hacer aterrizar un cohete en medio del océano

Mayo de 2016 (9.734 lecturas) por Daniel Marín:

No, la cúpula de la ISS no estuvo a punto de ser perforada por un trozo de basura espacial

Junio de 2016 (13.169 lecturas) por Juan Ignacio Pérez:

Un bicho raro

Julio de 2016 (12.330 lecturas) por Daniel Marín:

¿Cuál ha sido la nave espacial más rápida de la historia?

Agosto de 2016 (30.388 lecturas) por Daniel Marín:

El día que la humanidad descubrió un planeta habitable alrededor de la estrella más cercana. ¡Hola, Próxima b!

Septiembre de 2016 (17.204 lecturas) por Daniel Marín:

El grandioso plan de SpaceX para colonizar Marte

Octubre de 2016 (13.212 lecturas) por Javier Peláez:

Brian Cox le vuelve a dar la razón a Galileo en la cámara de vacío más grande del mundo

Noviembre de 2016 (17.190 lecturas) por Miguel Artime:

¿Por qué algunos no ven las imágenes 3D de ‘El ojo mágico’?

Diciembre de 2016 (23.426 lecturas) por Miguel Artime:

Este es el momento de mayor peligro para nuestro planeta

Y es que antes de comenzar una nueva andadura, nunca viene mal repasar lo que se ha dejado atrás. ¡Feliz 2017! Os deseo mucha alegría y un año lleno de ciencia y conocimiento.

panel-fotovoltaico Desde tiempos inmemoriales llevo oyendo a los expertos en energía hablar sobre la generación fotovoltaica diciendo aquello de “no está madura, el impacto ecológico (los recursos empleados para generar los paneles) no se compensan con la posterior producción limpia”. Se daba así la paradoja de que contando con una estrella que entregaba de forma continua una enorme cantidad de energía cada día a la Tierra (según he leído 4.500 veces superior a la que se consume), sin embargo el peso de la generación fotovoltaica en el mix total era prácticamente despreciable. Pero leyendo Scientific American anoche, he descubierto que algo está cambiando.

Traduzco un pequeño extracto:

Desde 2008, el precio de los paneles solares ha caído casi un 80%, y la principal razón de este descenso, según la Agencia Internacional de la Energía, es China. Durante tres años, ha liderado al mundo en la fabricación y exportación de paneles solares cada vez más baratos. Al mismo tiempo, su mercado doméstico se disparó, desde las ligas menores de compradores solares, hasta superar a Alemania como el mercado líder mundial en capacidad solar instalada en 2015.

La rápida caída de los precios, que algunos expertos han apodado la “montaña rusa solar”, no fue nada buena para las empresas que no estaban preparadas para ello. Algunos grandes fabricantes de paneles en los Estados Unidos han terminado en bancarrota, y otros parecen dirigirse en la misma dirección, a juzgar por la dramática caída en el precio de sus acciones. Según los expertos y los informes del Departamento de Energía de los Estados Unidos (DOE, el Ministerio de Energía en los EE.UU.), los otros dos grandes fabricantes de paneles estadounidenses han sido superados en ventas por al menos seis competidores chinos. China produce el 40% de los paneles del mundo frente al 20% de las compañías estadounidenses, y continúa expandiendo su liderazgo. Mientras tanto, se considera que el mercado solar mundial se ha convertido en un negocio de 100.000 millones de dólares al año.

“El punto final de todo esto es que la fotovoltaica se está posicionando rápidamente para convertirse en un jugador realmente grande en el mundo”, predice Gregory Wilson, codirector del Centro Nacional de Fotovoltaicos del DOE. “Para cualquiera que se preocupe por el cambio climático y las emisiones de carbono, pero que también se preocupe por la calidad de vida y por no dañar la economía, la fotovoltaica se va a convertir en algo muy deseable. El alza hasta ahora de la energía eólica también ha sido bastante sorprendente, pero el viento alcanzará un tope. La fotovoltaica en cambio no tiene techo.

Visto el potencial del uso de esta tecnología en los países que tienen la fortuna de recibir un buen caudal de luz solar, y España es en ese sentido una privilegiada, me pregunto qué hará el gobierno cuando la población arremeta contra ellos por intentar detener el progreso aplicando regulaciones intolerables. Que hayan aparecido leyes así simplemente da vergüenza ajena, obviamente salvo que seas uno de estos bien pagados asesores de las empresas eléctricas.

Visto en Scientific American.

l2-puppis Los astrónomos han pensado que para responder a esta pregunta, lo mejor es salir ahí afuera y encontrar una estrella similar al sol, pero que tenga el doble de edad. Y eso han hecho, empleando el conjunto de radiotelescopios más potente del mundo (ALMA, en el desierto de Atacama) han encontrado una estrella gigante roja “relativamente” próxima, que hace 5.000 millones de años era idéntica a nuestro sol.

En palabras de Ward Homan, del Insituto de Astronomía de la Universidad de Lovaina (Bélgica): “Descubrimos que la estrella L2 Puppis tiene aproximadamente 10.000 millones de años de antigüedad. Hace 5.000 millones de años, esta estrella era casi un gemelo perfecto de nuestro sol en la actualidad, con su misma masa. Un tercio de su masa se ha perdido durante su evolución estelar, y eso mismo le sucederá a nuestro sol en un futuro muy distante”.

Sorprendentemente, en sus observaciones los científicos descubrieron un objeto que orbitaba a la estrella gigante – probablemente un planeta – que en caso de confirmarse podría ofrecer pistas sobre el destino de nuestro propio mundo.

L2 está a “sólo” 208 años luz de distancia de la Tierra, lo que a escala astronómica significa muy cerca. El equipo utilizó el radiotelescopio de ALMA para su predicción, un complejo instrumental compuesto por 66 antenas de radio individuales, que trabajan juntas para formar un telescopio virtual gigante con un diámetro de 16 kilómetros.

alma Lo que han observado presagia un futuro interesante para nuestra propia estrella, y a su vez, para ese cuerpo celeste azul al que llamamos hogar.

Tal y como comenta el profesor Leen Decin del Instituto de Astronomía de la Universidad de Lovaina: “Dentro de cinco mil millones de años, el Sol se habrá convertido en una estrella gigante roja, más de cien veces más grande que su tamaño actual. También experimentará una pérdida de masa intensa a través de un viento estelar muy fuerte. El producto final de su evolución, dentro de 7000 millones de años, será una pequeña estrella enana blanca, que tendrá un tamaño similar al de la Tierra, aunque será mucho más pesada: una cucharadita de material de enana blanca pesa cerca de 5 toneladas”.

La perspectiva para Mercurio y Venus, por ejemplo, no es tan atractiva. Estos mundos serán engullidos por la estrella gigante roja y resultarán rápidamente evaporados. En cuanto a la Tierra, el fallo del jurado tendrá que esperar.

“El destino de la Tierra todavía es incierto”, comenta Decin. “Ya sabemos que nuestro Sol será más grande y brillante, por lo que probablemente destruirá cualquier forma de vida en nuestro planeta, pero ¿sobrevivirá el núcleo rocoso de la Tierra a la fase de gigante roja y continuará orbitando a la enana blanca?”

De modo que lo que sí sabemos es que la Tierra probablemente no albergará vida tal y como la conocemos. Si el planeta puede sobrevivir o no a los caprichos épicos del sol, es algo que todos desconocemos. Por eso lograr una comprensión más profunda de la relación entre L2 Puppis y su planeta, podría ofrecer una imagen más clara de nuestro propio futuro.

Y dado que las bolas de cristal no son lo que se dice fiables, tendremos que confiar en ALMA para vislumbrar nuestro futuro muy muy lejano.

Me enteré leyendo la web del Instituto de Astronomía de la Universidad de Lovaina.

eliza Ahora que Hawking nos alerta contra los peligros de la inteligencia artificial, mientras nuestros hijos hablan con total naturalidad con Siri a través de sus iPhones, yo me he acordado de ELIZA, el primer bot-chat con el que pude intercambiar (es un decir) unas palabras. Eran los primeros años de la década de los 90, y yo estudiaba informática en la Universidad de Oviedo, donde si algún becario se enrollaba, incluso teníamos acceso a internet.

ELIZA nos fascinaba. ¡Una máquina que respondía! Había que mecanografiar los mensajes en inglés, y a pesar de que sabíamos que solo era un software, costaba muy poco caer en la ilusión de que estabas hablando con alguien real. Este programa fue creado en 1966 por un científico computacional del MIT llamado Joseph Weizenbaum, quien lo diseñó para que imitase a una psicoterapeuta que se entrevistaba con un paciente.

La entrevista comenzaba cuando el humano introducía una frase en la computadora. ELIZA analizaba entonces la frase en busca de palabras clave para las cuales tenía respuestas pre-programadas. Por ejemplo si la frase contenía la palabra “padre”, ELIZA te respondería con un: “cuéntame más cosas de tu familia”. Si por el contrario la frase no contenía ninguna palabra clave, ELIZA te daría una respuesta genérica tipo: “por favor continúa” o “¿por qué me dices eso ahora?”, para de este modo alargar la conversación.

El programa también era capaz de devolverle la frase al humano en forma de pregunta. Si por ejemplo alguien escribía: “mi novio me hizo venir aquí”, ELIZA respondería con un: “¿tu novio te hizo venir aquí?”.

Weizembaum hizo que ELIZA imitase a una psicoterapeuta para obtener ventajas de la técnica terapéutica que consiste en repetir la frase del paciente devuelta en forma de pregunta. Es una forma de conversación en la que la simple repetición del discurso de una persona juega un papel central. Al hacer esto, Weizenbaum evitaba el problema de dotar a ELIZA con conocimientos sobre el mundo real. Por eso cuando le decías “he discutido con mi esposa”, el software respondía: “¿has discutido con tu esposa?” sin tener ni idea de lo que era una discusión, o de lo que era una esposa.

Por lo que puedo leer ELIZA tuvo un impacto tremendo entre aquellos que pudimos jugar un rato con ella. A pesar de que Weizenbaum explicó el truco sobre cómo funcionaba el programa, se quedó atónito al comprobar lo rápido que los usuarios llegaban a asumir que ELIZA en realidad entendía lo que le decían. Algunos incluso afirmaban que razonaba sus respuestas, y que incluso respondía con emoción.

Weizenmbau comentó al respecto: “no me había dado cuenta de que las exposiciones extremadamente cortas a un programa de computadora, relativamente simple, podían inducir un poderoso pensamiento ilusorio en las personas”. Quedó tan perturbado por el fenómeno, que escribió un libro: “Computer power and human reason” en el que discutió los límites de la inteligencia artificial y alertó contra las computadoras futuras, a las que en su opinión jamás deberíamos dar el poder de tomar decisiones importantes que afectasen a nuestras vidas.

Es curioso como el post sobre la evolución de la inteligencia artificial que he encontrado en Neatorama me ha hecho viajar hacia atrás en el tiempo, hasta mi primera charla con un robot. De paso he comprobado que a pesar de los años ELIZA sigue online, y que ahora incluso te contesta en español. Podéis intercambiar unas frases con ella en este enlace.

coravinNo soy ningún apasionado del vino, pero ¿quién no ha oído hablar de los escandalosos precios de una botella de Petrus Pomerol, por ejemplo? En el norte, al menos en Asturias, hay mucha afición por chatear buen vino, aunque lo normal es que uno no pague más de 4,50 Eur por una copa de un buen reserva Rioja. Lo demás ya son frivolidades. (Para quien no conozca el término, chatear es pedir vinos copa a copa – y no por botellas – en cualquier bar, bodega, enoteca, etc.).

¿Pero qué pasa si un amante del vino, que no tenga ningún problema económico, desea chatear una sola copa de Petrus Pomerol? Como sabréis, el vino debe consumirse poco después de que se descorche y oxigene, de lo contrario echará a perder sus propiedades. Por ello, ningún hostelero osaría abrir una botella de vino tan cara para servir solo una copa, ya que estaría obligado a vender el resto de la botella en un plazo muy corto de tiempo, lo cual no es sencillo cuando cada copa sale a 900 EUR (si hablamos del Petrus Pomerol por ejemplo).

Bien, el caso es que comentando esto hace poco con un auténtico entendido del vino (Gerardo, regente del restaurante El Pañol), me dijo que él no tenía ningún problema en servir una copa a ese precio, y que tras eso podría guardar de nuevo la botella en la bodega sin temor a que se echara a perder. Sus palabras exactas fueron: “yo te pongo ese vino sin siquiera quitarle el capuchón de aluminio que recubre el corcho de la botella”. Yo no daba crédito, ni siquiera Houdini podría servir un vino sin romper la botella o sacar el corcho, pero afortunadamente no aposté dinero. Lo habría perdido.

¿Cómo es posible? Gerardo nos hizo una demostración en vivo sacando el aparato que veis en la foto superior. Con él, efectivamente pudo servirnos un poco de vino de esa botella sin quitar ni el corcho, ni el capuchón. Por lo que puedo leer, este dispositivo que se llama Coravin, fue inventado por un estadounidense amante de los buenos vinos llamado Greg Lambrecht. El aparato incluye una aguja tan fina que es capaz de abrir el poro del corcho sin romperlo. Además, cuando se extrae la aguja, este dispositivo inyecta argón (un gas noble que no altera las propiedades del vino) en la botella, por lo que el temido oxígeno no llega a estropear el resto del contenido de la misma.

La pequeña bombona de gas argón, da para chatear unas dos botellas (es decir 12 copas) tras lo cual hay que cambiarla. Por eso los hosteleros normalmente te cobran un plus cuando pides este servicio. No obstante, si vas a pagar 900 eur por una copa de Petrus, unos pocos céntimos más por el argón no te van a echar para atrás.

¡Curioso verdad! ¿Quién ha dicho que los bares son un lugar donde uno no aprende cosas sobre ciencia y tecnología?

PD. He visto información sobre Coravin en Directo al paladar fechada en mayo de 2015, por lo que para nada se trata de una novedad, pero me ha llamado tanto la atención que no he podido resistirme a hablar de esto en mi blog. (No, no es un post patrocinado, que os veo venir).

PD 2. En este vídeo de YouTube, un hostelero andaluz explica como funciona este dispositivo.

dl50 Internet está lleno de ranking enumerando las criaturas más venenosas del planeta. Teniendo en cuenta que existen entre 5000 y 1000 toxinas diferentes de origen animal, uno se pregunta cómo se establecen estas escalas. ¿Encuestan a los infortunados supervivientes para ver quien sufrió más? ¿Cronometran la agonía de aquellos a quienes muerden las serpientes en tierras ignotas? No, claro que no. Para eso los científicos usan el concepto Dosis Letal 50%, o para abreviar DL50.

Básicamente, lo que hacen es calcular la dosis necesaria que hace falta para matar en 24 horas al 50% de los animales de un grupo de control. Obviamente ese grupo de control no está integrado por humanos. El dudoso honor de morir por la ciencia en algún laboratorio, le corresponde (normalmente) a los ratones. Entonces, si decimos por ejemplo que el veneno de la serpiente taipán del interior es más mortífero que el de la mamba negra ¿lo hacemos hablando desde la perspectiva humana? Pues no exactamente, y de hecho tal vez la reacción en ratones sea ligeramente diferente a la acaecida en humanos, pero claro… a ver a quien convence a un grupo de bípedos chiflados para que nos den su veredicto entre estertores agónicos.

Por si esto no fuera poco, la cantidad de veneno producida por cada ejemplar de, digamos, medusa avispa de mar no es el mismo. En base a su edad, estado de salud y otros factores, la potencia del veneno puede variar bastante de uno a otro espécimen de la misma especie. Por tanto, los citados rankings se basan en cierto modo en conjeturas. No obstante, la ciencia sigue siendo nuestra mejor opción para establecer la peligrosidad de una toxina. Cuando los investigadores hacen su trabajo y miden, por ejemplo, que la DL50 de una araña viuda negra en ratones es de 0,9 mg de veneno por kilogramo de ratón, mientras que la taipán de interior tiene una DL50 de 0,03 mg, la conclusión de que el veneno del reptil es treinta veces más potente que el del arácnido parece bastante razonable.

Así que, yo no me tomaría al pie de la letra esos listados de potencia letal animal que parecen gustar tanto a los lectores. Y si de todos modos os quedáis con ganas de saber qué criaturas compiten por ser la más ponzoñosa del mundo, seguramente será alguna de las incluidas en esta pequeña lista.

Soy tremendamente optimista con mi especie
Soy tremendamente optimista con mi especie

Como físico teórico que trabaja en Cambridge, he vivido mi vida en una burbuja extraordinariamente privilegiada. Cambridge es un pueblo muy poco usual, ubicado alrededor de una de las mejores universidades del mundo. Dentro de ese pueblo, la comunidad científica de la que empecé a formar parte a mis 20 años, está aún más enrarecida.

Y dentro de esa comunidad científica, el pequeño grupo internacional de físicos teóricos con quienes he pasado mi vida laboral, podría a veces sentirse tentado de considerarse a sí mismo como la cima del mundo. Además, con la fama que adquirí a raíz de mis libros, y el asilamiento que mi enfermedad me ha impuesto, siento como si mi torre de marfil se estuviese haciendo más alta.

De modo que el reciente rechazo aparente de las élites que hemos visto tanto en Estados Unidos como en el Reino Unido, seguramente está dirigido a mi, tanto como a cualquiera. Sea lo que sea que pensemos sobre la decisión del electorado británico de rechazar la membresía en la Unión Europea, y del público estadounidense de abrazar a Donald Trump como su próximo presidente, en la mente de los comentaristas existe sin duda la certeza de que ambas decisiones son gritos de ira lanzados por personas que se sentían abandonadas por sus líderes.

Fue, todo el mundo parece estar de acuerdo, el momento en que hablaron los olvidados, en el que encontraron sus voces para rechazar el consejo y la orientación que les daban los expertos y la élite en todas partes. No soy una excepción a esta regla. Antes del voto sobre el Brexit, advertí que dañaría la investigación científica en Gran Bretaña, que un voto de salida sería un retroceso, y el electorado -o al menos una proporción lo suficientemente significativa- no me prestó más atención que a cualquiera de los otros líderes políticos, sindicalistas, artistas, científicos, hombres de negocios y celebridades, que dieron el mismo consejo, no atendido, al resto del país.

Lo que importa ahora, mucho más que las decisiones tomadas por estos dos electorados, es cómo reaccionan las élites. ¿Deberíamos, a su vez, rechazar estos votos como efluvios de populismo crudo que no tienen en cuenta los hechos, mientras intentamos eludir o circunscribir las decisiones que representan? Yo diría que este sería un terrible error.

Las preocupaciones subyacentes en estas votaciones sobre las consecuencias económicas de la globalización y la aceleración del cambio tecnológico son absolutamente comprensibles. La automatización de las fábricas ya ha diezmado los trabajos en las manufacturas tradicionales, y es probable que la implantación de la inteligencia artificial extienda esta destrucción de trabajo entre las clases medias, conservando solo los relativos a la asistencia médica, los creativos o los de supervisión restantes.

Esto a su vez acelerará la ya creciente desigualdad económica en todo el mundo. Internet y las plataformas que la hacen posible, permitirán que grupos muy pequeños de individuos consigan enormes ganancias, a pesar de generar muy pocos puestos de trabajo. Esto es inevitable, es progreso, pero también es socialmente destructivo.

Tenemos que unir esto al fracaso financiero, que trajo a los hogares de la gente la certeza de que unos pocos individuos que trabajan en el sector financiero pueden acumular grandes recompensas, y que al resto de nosotros solo nos queda suscribir ese éxito y pagar las facturas cuando su codicia nos lleva por mal camino. Así que, juntos, vivimos en un mundo de creciente desigualdad financiera, en el que muchas personas pueden ver desaparecer, no sólo su nivel de vida, sino también su capacidad para ganarse la vida. No es de extrañar entonces que estén buscando un nuevo acuerdo, que aparentemente podría estar representado por Trump y el Brexit.

Es también el caso de que otra consecuencia involuntaria de la propagación mundial de Internet y de los medios de comunicación social, hace que la naturaleza absoluta de estas desigualdades sea mucho más evidente ahora de lo que lo ha sido en el pasado. Para mí, la capacidad de usar la tecnología para comunicarse ha sido una experiencia liberadora y positiva. Sin ella, no habría podido seguir trabajando en todos estos últimos años.

Pero también significa que las vidas de las personas más ricas, en las partes más prósperas del mundo, son agonizantemente visibles para cualquier persona, aunque sea pobre, que tenga acceso a un teléfono. Y puesto que ahora hay más gente con un teléfono que con acceso al agua potable en el África subsahariana, esto significará pronto que casi todos en nuestro planeta, cada vez más atestado, no podrán escapar de la desigualdad.

Las consecuencias de esto son claras: los campesinos pobres acuden a las ciudades, a los barrios de chabolas, impulsados por la esperanza. Y a menudo, al descubrir que el nirvana de Instagram no está disponible allí, lo buscan en el extranjero, uniéndose a un número cada vez mayor de migrantes económicos en busca de una vida mejor. Estos migrantes a su vez, ponen a prueba las infraestructuras y economías de los países a los que llegan, socavando la tolerancia y alimentando aún más el populismo político.

Para mí, el aspecto realmente preocupante de esto es que ahora, más que en ningún otro momento de nuestra historia, la especie humana necesita trabajar unida. Nos enfrentamos a desafíos ambientales impresionantes: el cambio climático, la producción de alimentos, la superpoblación, la desaparición de otras especies, las enfermedades epidémicas, la acidificación de los océanos.

Juntos, son un recordatorio de que estamos en el momento más peligroso en el desarrollo de la humanidad. Ahora contamos con la tecnología para destruir el planeta en el que vivimos, pero aún no hemos desarrollado la capacidad de escapar de él. Tal vez en unos cuantos cientos de años, habremos establecido colonias humanas entre las estrellas, pero en este momento sólo tenemos un planeta, y tenemos que trabajar juntos para protegerlo.

Para hacer eso, necesitamos romper las barreras dentro y entre las naciones, no construirlas. Si queremos tener la oportunidad de hacerlo, los líderes del mundo necesitan reconocer que han fracasado, y que siguen haciéndolo la mayoría de las veces. Con recursos cada vez más concentrados en manos de unos pocos, vamos a tener que aprender a compartir mucho más que de lo que lo hacemos en la actualidad.

Desapareciendo no sólo los empleos, sino industrias enteras, debemos ayudar a la gente a capacitarse para un nuevo mundo, y apoyarlos financieramente mientras lo hacen. Si las comunidades y las economías no pueden hacer frente a los niveles actuales de migración, debemos hacer más para fomentar el desarrollo global, ya que es la única manera de persuadir a los millones de migrantes para que busquen su futuro en casa.

Podemos hacerlo, soy tremendamente optimista con mi especie; pero requerirá que las élites, de Londres a Harvard, de Cambridge a Hollywood, aprendan las lecciones de este año. Aprender, sobre todo, una porción de humildad.

Stephen Hawking

Encontré este texto (en inglés) en The Guardian

lunch_on_a_skyscraper_postcard_big El 20 de septiembre de 1932, tres fotógrafos llamados Charles Ebbets, Thomas Kelley y William Leftwich, visitaron las obras de un rascacielos en construcción en Nueva York. El edificio en cuestión era el Rockefeller Plaza, con una altura de 70 pisos – o si lo preferís 256 metros – y sobre su esqueleto, uno de los tres (no sabemos quién), tomó una de las fotografías más icónicas del siglo XX, la así llamada: ”Almuerzo en un rascacielos”.

La revista Time acaba de hacer una selección de las 100 imágenes más influyentes de todos los tiempos entre las que por supuesto se incluye la que abre este post. Tras un rápido vistazo descubro también otros iconos reconocibles universalmente, como el triste símbolo de la guerra civil española: la inmortal “Muerte de un miliciano” de Robert Capa. Merece la pena echarles un vistazo reposado y recapacitar sobre lo que representan.

Pero volvamos con la imagen que abre este post. Por lo que puedo escuchar en el emotivo vídeo que aparece sobre estas líneas, no solo desconocemos la identidad del fotógrafo, es que además los 11 hombres que aparecen tranquilamente almorzando de espaldas a Central Park tampoco fueron nunca identificados. La imagen es un símbolo del crecimiento vertical de Nueva York en unos tiempos difíciles, tras la crisis del 29, en la que se pretendía que el país dejase atrás la Gran Depresión enfatizando lo importante de tener una actitud positiva.

La intención de la imagen era pues publicitaria, el estado pretendía con ella dar una inyección de optimismo patriótico que elevase la moral de la gente. Hay quien sostiene que la foto fue manipulada, de hecho yo mismo no me acabé de creer nunca que el instinto de supervivencia de esos once trabajadores, les permitiese arriesgar la vida y posar así de despreocupados. Fuese como fuese la imagen es fascinante e innegablemente histórica.

Por fotos así lleva uno toda la vida deseando visitar Nueva York.

PD. En el vídeo aparece otra imagen de los protagonistas, tomada el mismo día, en la que saludan al fotógrafo sombrero en mano.

Me enteré leyendo Petapixel.

plumas-y-colores-preservados-durante-130-millones-de-anos La imagen que veis sobre estas líneas pertenece a un fósil magníficamente preservado de Eoconfuciusornis (lo cual podríamos traducir como “ave temprana Confucio”), que se encontró en China en 2008 y que vivió hace unos 130 millones de años.

Con semejante edad, este espécimen es el pájaro más antiguo del que se tiene constancia científica, ya que otras especies anteriores en el tiempo como el famoso Archaeopteryx son consideradas proto-pájaros (una forma intermedia entre los dinosaurios y las actuales aves). El Eoconfuciusornis, del tamaño de un cuervo, es el primer pájaro que posee un pico queratínico que carece de dientes, característica que comparte con los pájaros actuales.

¿De qué color eran esas plumas cuando el pájaro estaba vivo? Para descubrirlo, un equipo internacional de biólogos y arqueólogos de China y Estados Unidos, ha analizado las proteínas microscópicas de las plumas empleando una técnica que nunca se había aplicado con fósiles.

Lo que reveló este trabajo, es que las plumas de este ave primigenia no solo contienen unos pequeños orgánulos llamados melanosomas, sino también evidencias de beta-queratina, una proteína situada en la matriz fibrosa que rodea a los melanosomas.

Con anterioridad a este estudio, ya se habían descubierto melanosomas en otras criaturas fosilizadas, sin embargo hasta ahora no quedaba claro si estas pequeñas estructuras redondas pertenecían al animal muerto, o si en realidad provenían de los microorganismos, asociados a la descomposición, que recubrieron el cadáver del animal y ayudaron a preservarlo durante el proceso de fosilización.

Lo cuenta la propia investigadora principal, Mary H. Schweitzer:

“Si estos pequeños cuerpos resultaban ser melanosomas, debían estar incrustados en una matriz queratínica, ya que las plumas contienen beta-queratina. En cambio, si no pudiéramos encontrar esa queratina, entonces esas estructuras podrían ser fácilmente microbios, o una mezcla de microbios y melanosomas”.

Lo más interesante de este trabajo, es que podría abrir las puertas a que un día los científicos puedan llegar a inferir el color de los dinosaurios, cuestión que lleva debatiéndose durante años.

Podéis consultar el trabajo del equipo de biólogos evolutivos dirigido por la citada Mary H. Schweitzer (Universidad Estatal de Carolina del Norte) en PNAS.

Me enteré leyendo Washington Post.

un-pulpo-en-un-garaje Según un viejo dicho coloquial, cuando uno se encuentra totalmente fuera de lugar se le aplica aquello de estar más perdido que un pulpo en un garaje. Imaginad mi sorpresa cuando hoy leo en el diario Miami Herald, que han encontrado (y fotografiado) a uno de estos cefalópodos paseándose por un garaje en Miami Beach.

¿Cómo es posible? Bien, la ciencia como siempre tiene la explicación. La semana pasada, coincidiendo con unas mareas particularmente altas a la que en el sur de Florida llaman King tide, el nivel del agua subió por encima de lo acostumbrado. Hay que decir también que el garaje en el que se tomó la foto está parcialmente por debajo del nivel del mar.

Cuando se diseñó la red de desagues de este edificio hace unos cuantos años, las tuberías quedaban siempre por encima del nivel del mar, pero el calentamiento global, cuyos efectos empezamos a notar ya en forma de elevación del nivel de las aguas, unido al efecto de la “marea reina”, hizo que las tuberías se sumergieran, lo cual inundó parcialmente el suelo del garaje.

Como sabéis, el pulpo es el más inteligente de los invertebrados. Carecer de partes duras le convierte en un auténtico Houdini del reino animal, y si no ¡qué le pregunten a este pulpo almeja! Obviamente, el pulpo perdido en el garaje de Miami Beach no desaprovechó la ocasión de explorar nuevos territorios que le brindaba la canalización inundada.

Imágenes como estas se volverán más y más habituales a medida que pase el tiempo, porque os recuerdo que se espera que para 2100 el nivel del mar suba unos 90 centímetros. Si vas regularmente a Gijón y, como yo, aparcas en el Parking de Fomento, que también está parcialmente bajo el nivel del mar y pegado al puerto deportivo, fíjate en el suelo la próxima vez que tengamos mareas vivas, tal vez puedas llevarte a casa el ingrediente principal del pulpo a feira.