Pulpo alienígena Los pulpos y sus parientes (las sepias y los calamares) representan una isla de complejidad mental en el mar de los animales invertebrados. A pesar de la distancia evolutiva que nos separa, al interactuar con ellos uno llega a admirar el grado de destreza e inteligencia que han adquirido. Nuestro ancestro común más reciente es tan distante (más de dos veces más antiguo que los primeros dinosaurios) que a efectos evolutivos tanto de cerebros grandes como de comportamientos complejos, estas criaturas representan un experimento totalmente independiente. Si podemos conectar con ellos como seres conscientes, no se deberá a una historia compartida ni al parentesco, sino a que la evolución logró construir mentes en dos ocasiones. Probablemente son lo más parecido que nos encontraremos en nuestro planeta a un alien inteligente.

Los peces, las sepias y los calamares pertenecen a una clase de moluscos marinos llamados cefalópodos, a la que pertenecieron otras criaturas extintas llamadas amonitas y belemnitas. El registro fósil de los pulpos sigue siendo escaso. Al tratarse de los únicos cefalópodos que carecen de cáscara externa o interna, así como de partes duras (excepto un pico) sus restos no se conservan bien. Pero en algún momento de su evolución se extendieron y diversificaron formando las alrededor de 300 especies que se conocen en la actualidad, incluidas las que habitan en aguas profundas y en arrecifes. Sus longitudes varían desde unos pocos centímetros, hasta la que alcanza el pulpo gigante del Pacífico, que pesa unos 50 kilos y puede extender sus tentáculos de punta a punta por encima de los 6 metros.

A medida que el cuerpo de los cefalópodos evolucionó hacia las formas modernas (internalizando la concha o perdiéndola por completo) se produjo otra transformación: algunos de los cefalópodos se hicieron inteligentes, si bien “inteligente” es un término polémico que conviene usar con cautela. En primer lugar, estos animales desarrollaron grandes sistemas nerviosos, incluyendo cerebros grandes. Grande ¿en qué sentido? Un pulpo común (Octopus vulgaris) tiene alrededor de 500 millones de neuronas en su cuerpo. Eso es mucho casi para cualquier estándar. Los seres humanos tienen muchas más – alrededor de 100 mil millones – pero el pulpo está en el mismo rango que varios mamíferos, muy cerca por ejemplo de los perros, y los cefalópodos cuentan con sistemas nerviosos mucho más grandes que el del resto de los invertebrados.

El tamaño absoluto es importante, pero generalmente se considera a este parámetro como menos informativo que el del tamaño relativo (es decir el tamaño del cerebro como fracción del tamaño corporal). Esto nos indica el grado en que un animal “invierte” en su cerebro. En base a esta medida, los pulpos también obtienen una puntuación alta, que les sitúa aproximadamente en el rango de vertebrados, aunque no tan alto como los mamíferos. Sin embargo, los biólogos consideran todas estas evaluaciones sobre el tamaño solo como una guía para aproximarse a la capacidad intelectual de un animal. Algunos cerebros se organizan de manera diferente a los demás, con más o menos sinapsis, que también pueden ser más o menos complejas. De hecho, el hallazgo más sorprendente en los trabajos recientes sobre inteligencia animal ha tenido que ver con algunas aves, especialmente loros y cuervos. Las aves tienen cerebros muy pequeños en términos absolutos, aunque muy potentes, de modo que como vemos, en cuestión de cerebros inteligentes, a veces el tamaño no importa.

¿Queremos que nuestros astrobiólogos practiquen comunicación con especies alienígenas inteligentes? Bien, mientras llega el momento del contacto… empecemos por los pulpos.

Me enteré leyendo un artículo de Peter Godfrey-Smith para Scientific American.

Enfermedades provocadas por la masturbación En 1760, el doctor francés Sammuel-Auguste Tissot escribió un libro sobre los perniciosos efectos de la masturbación al que tituló: “L’Onanism. Dissertation sur les maladies produites par la masturbation”. ¿Recordáis aquello que se decía cuando éramos críos de que la masturbación conducía a la ceguera? Pues en vista del título, y sin haberlo leído, supongo que esta disertación estará llena de absurdas conjeturas similares, pero con un aire aún más viejuno por aquello de haberse escrito en el siglo XVIII.

Bueno, lo más curioso es que la disertación de Tissot sigue editándose, y para muestra un botón: abriendo el post encontraréis la portada de una edición de 2015 en lengua inglesa titulada “Enfermedades causadas por la masturbación“. (Si te va el masoquismo puedes leer unas páginas, e incluso compártelo en Amazon por algo menos de 9 dólares en papel).

Por lo que puedo leer, el libro hace un recuento de historias relatadas por los propios pacientes del doctor Tissot, así como por los pacientes de otros doctores europeos de renombre, que apoyaban la afirmación de que la masturbación deterioraba tanto la mente como el cuerpo de una persona. Tissot cita también en la obra a médicos clásicos como Galeno y Celso, así como a los doctores más preminentes de su tiempo, como Herman Boerhaave, con el fin de dar más fuerza a sus afirmaciones.

Es bastante fácil dilucidar cómo pudo Tissot llegar a esas erróneas conclusiones. En primer lugar, todos los que acudían a su consulta lo hacían para recibir tratamiento porque sufrían alguna enfermedad física. En segundo lugar, no todos se masturbaban en el siglo XVIII ya que la mayoría se sentía culpable por ello. ¿Qué pasaba con los pocos que se atrevían a confesarlo? Pues que preferían contárselo al médico que al sacerdote. La correlación está clara.

Confieso que estoy deseando ver que clase de anuncios contextuales elige adsense para este post, aunque lo más probable es que no pueda leerlos porque ya me he quedado ciego. Por otro lado me pregunto si las pajas mentales del doctor Tissot le llegaron a provocar también enfermedades de todo tipo.

Me enteré leyendo Neatorama.

ciclo-masculino Creemos saber todo sobre los ciclos hormonales femeninos. Al fin y al cabo sus “efectos secundarios” físicos suelen ser apreciables de un modo sangrante (y hay quien “malevolamente” dice que también los psicológicos). Pero ¿pasan los hombres también por ciclos hormonales? Pues sí, diariamente, y la ciencia lo tiene bien constatado.

En efecto, los niveles de testosterona tienen a ascender a primera hora de la mañana, tal vez de forma concertada con los ritmos circadianos, y luego van disminuyendo a lo largo del día. Eso si, el ejercicio puede hacer que los nives vuelvan fugazmente a ascender. No obstante, hasta el momento la ciencia no ha demostrado si los niveles de hormonas van elevándose y disminuyendo a lo largo de las semanas o los meses, tal y como sucede con las mujeres.

Algunos investigadores creen que los niveles hormonales masculinos varían con las estaciones. En 2003, un estudio descubrió que los niveles de testosterona de los hombres de un pueblo noruego alcanzaban su nivel más bajo en verano, y que eran más altos que nunca a finales de otoño. Un estudio posterior realizado con hombres daneses descubrió unas variaciones estacionales similares (aunque con cambios ligeros de agenda). Si se confirmase que estos ritmos son reales, podrían tener que ver con la exposición al sol y el ejercicio veraniego, o con la habitual ganancia de peso típica del invierno. Sin embargo cuando se realizaron trabajos similares en la soleada San Diego (California) y en la habitualmente nevada ciudad de Boston (Massachusetts), no se consiguieron replicar los hallazgos escandinavos. En una revisión realizado en 2012, un equipo de urólogos de la Facultad de Medicina Baylor de Houston concluyó que “existen algunas evidencias que apoyan la noción” de los ciclos estacionales, pero al mismo tiempo alertaban de que era necesaria más investigación sobre el asunto.

El endocrinólogo Peter Celec de la Universidad Comenius de Eslovaquia, cree que los hombres también pasan por un ciclo hormonal continuo y mensual. En 2002, Celec publicó un estudio que mostraba que tanto los hombres como las mujeres experimentaban ciclos casi lunares de testosterona; los niveles en la saliva de los hombres descendían drásticamente en el día 18 de un ciclo total de 30. Los hallazgos de Celec en este campo no han sido ni replicados ni aceptados por sus colegas. Aún así, el eslovaco se muestra convendido de su existencia: “He buscado en la literatura hallazgos que se opongan al mío, pero no he encontrado nada”.

En su defensa Celec argumenta que si las mujeres no sangrasen, el mundo académico también se mostraría escéptico sobre la existencia de sus ciclos mensuales.

Me enteré leyendo Popular Science.

magufos-magufos-everywhere ¿Alguna vez te ha pasado, que al enfrentar a la gente con hechos que son contrarios a sus creencias más profundas, les consigues convencer para que cambien de opinión? A mi tampoco. De hecho, la gente parece multiplicar por dos sus creencias cuando las abrumadoras evidencias les muestran los dientes. La razón está relacionada con la cosmovisión, que ellos perciben como amenazada por los datos en conflicto.

Los creacionistas, por ejemplo, debaten contra las evidencias de la evolución que encontramos en fósiles y ADN, porque están preocupados por las fuerzas seculares que intentar violar la fe religiosa. Los anti-vacunas desconfían de las grandes farmacéuticas y piensan que el dinero corrompe a la medicina, lo que les lleva a creer que las vacunas causan autismo a pesar del hecho (totalmente inconveniente) de que el único estudio que afirmaba tal vínculo fuese retractado, siendo además su principal autor acusado de fraude.

Los creyentes en la conspiración del 11 de septiembre, se centran en minucias tales como el punto de fusión del acero en los edificios del World Trade Center, que causaron su colapso, porque creen que el gobierno miente y lleva a cabo operaciones “subterráneas” para crear un Nuevo Orden Mundial.

Los negacionistas del cambio climático estudian los anillos de los árboles, los núcleos de hielo y las partes por millón de gases de efecto invernadero, porque son unos apasionados de la libertad, especialmente la de los mercados y la de las industrias para operar sin limitaciones a causa de las restrictivas regulaciones gubernamentales.

Los estudiosos del nacimiento de Obama, diseccionaron desesperadamente el largo certificado de nacimiento del presidente en busca de fraude, porque creían que el primer presidente afroamericano de la nación era un socialista que pretendía destruir el país.

En estos ejemplos, las visiones de mundo más profundas de quienes las defienden se perciben como amenazadas por los escépticos, lo que hace de las evidencias el enemigo al que hay que asesinar. Este poder que coloca a la creencia sobre la evidencia es el resultado de dos factores: la disonancia cognitiva y el efecto de retroceso.

En el libro clásico de 1956, “Cuando fallan las profecías”, el psicólogo Leon Festinger y el resto de coautores describieron lo que le sucedió a un creyente en los OVNIS cuando la nave nodriza no llegó a la hora señalada. En lugar de admitir el error, “los miembros del grupo intentaron frenéticamente convencer al mundo de sus creencias”, y además hicieron “una serie de intentos desesperados para borrar la disonancia que les enojaba, haciendo predicción tras predicción con la esperanza de que alguna se hiciera realidad”. Festinger llamó a esto disonancia cognitiva, que es la tensión incómoda que proviene del sostenimiento de dos pensamientos conflictivos simultáneamente.

Dos psicólogos sociales, Carol Tavris y Elliot Aronson (este último ex alumno de Festinger), documentan en su libro de 2007 “Se cometieron errores (pero yo no fui)” miles de experimentos que demuestran cómo la gente distorsiona los hechos para ajustarlos a sus creencias preconcebidas y de este modo reducir la disonancia. La metáfora de la “pirámide de elección” de Tavris y Aronson, coloca a dos individuos, uno al lado del otro, en el ápice de un pirámide y muestra la rapidez con la que divergen y terminan en las esquinas inferiores opuestas de la base, a medida que cada uno de ellos se apuntala en la posición que defiende.

En una serie de experimentos realizados por el profesor de la Universidad de Dartmouth, Brendan Nyhan, y el profesor de la Universidad de Exeter, Jason Reifler, los investigadores identifican un factor relacionado al que llaman efecto de retroceso, “el cual hace que las correcciones aumenten las percepciones erróneas entre el grupo en cuestión”.

¿Por qué? “Pues porque amenazan su cosmovisión o su autoconcepto”. Por ejemplo, a los sujetos se les dieron falsos artículos periodísticos que confirmaban conceptos erróneos generalizados, tales como la existencia de armas de destrucción masiva en Irak. Cuando a los sujetos se les dio un artículo correctivo sobre las armas de destrucción masiva que nunca fueron encontradas, los liberales que se opusieron a la guerra aceptaron el nuevo artículo y rechazaron los viejos, mientras que los conservadores que apoyaron la guerra hicieron lo contrario … es más: admitieron estar más convencidos de la existencia de las armas después de la corrección, argumentando que eso sólo probaba que Saddam Hussein las ocultó o las destruyó.

De hecho, Nyhan y Reifler percibieron entre muchos conservadores que “la creencia de que Irak poseía armas de destrucción masiva inmediatamente antes de la invasión por parte de Estados Unidos, persistió mucho tiempo después de que la propia administración Bush concluyera lo contrario”.

Pero entonces, si los hechos correctivos sólo empeoran las cosas, ¿qué podemos hacer para convencer a la gente del error de sus creencias?

De acuerdo con la experiencia del autor de este artículo (Michael Shermer), hay que seguir ciertas estrategias:

1 Mantener las emociones al margen durante el debate.

2 Discutir, no atacar (nada de ad hominem ni de ad Hitlerum).

3 Escuchar atentamente y tratar de articular la posición del contrario con precisión.

4 Mostrar respeto.

5 Reconocer que entiendes por qué alguien puede sostener esa opinión.

6 Tratar de mostrar que los hechos cambiantes no implican necesariamente cambios en las visiones del mundo.

Estas estrategias no siempre funcionan a la hora de hacer cambiar de opinión a las personas, pero pueden ayudar a reducir la innecesaria división.

Me enteré leyendo un artículo de Michael Shermer para Scientific American.

anguila-electrica-descargas-de-600-voltios En su expedición al Amazonas venezolano en el sigo XIX, el explorador prusiano Alexander von Hulmboldt relató haber visto a los habitantes locales emprender una extraña caza. Al parecer, los indígenas hacían entrar en una charca a un par de caballos, tras lo cual observaban como sufrían sacudidas eléctricas a cargo de las anguilas (Electrophorus electricus), que saltaban del agua para aumentar la superficie de contacto con los equinos. Luego, cuando a estos peces (en realidad no son anguilas sino miembros de la familia Apteronotidae) se les agotaba la corriente, los lugareños los cazaban con sus propias manos para comérselos.

Hasta el momento, ese relato era considerado falso, tratado como la típica historia de pesca exagerada que muchos aficionados a esta actividad cinegética cuentan las tardes de aburrimiento. De hecho, los científicos no la tenían en cuenta porque no creían la descripción de anguilas saltando fuera del agua para alcanzar los cuerpos de los caballos.

Aparte del hecho de considerar si merece o no la pena perder un par de caballos para comer algo de pescado, la historia de von Humboldt podría ser veraz después de todo, al menos en lo relativo a los saltos fuera del agua de estos peces de agua dulce sudamericanos. El profesor Kenneth Catania de la Universidad Vanderbilt (Nashville, Tennessee, EE.UU.) acaba de realizar una investigación que así parece indicarlo.

En el vídeo inferior observaréis como se introduce en una pecera que contiene a una anguila eléctrica, dos simulacros de brazo humano y cabeza de caimán, recubiertos ambos con LEDs que se iluminan cuando reciben descargas eléctricas. En efecto se observa que las anguilas se lanzan fuera del agua para aumentar la superficie de contacto corporal con sus presas, y así incrementar el voltaje con el que las aturde.

Catania descubrió que la anguila podía suministrar una descarga más concentrada si se proyectaba fuera del agua y presionaba su barbilla contra los animales que la amenazaban.

En sus propias palabras: “Las anguilas podrían no ser demasiado buenas a la hora de aturdir a animales que no están completamente sumergidos en el agua, de modo que lo solucionan con este comportamiento. Cuanto más alto llega la anguila, más energía le llega a su víctima y menos se pierde en el agua. Estas anguilas han evolucionado para generar una producción eléctrica muy notable, y al parecer, al mismo tiempo también ha desarrollado comportamientos muy singulares.

Me enteré leyendo Smithsonian.com.

the-best-2016 Feliz 2017 a todos nuestros lectores. Antes de adentrarnos en un nuevo año de descubrimientos científicos, y de novedades tecnológicas, conviene recordar lo que nos dejó el recientemente finalizado 2016 en esta “red de trabajo” bloguera a la que llamamos Naukas, a la que me uní a comienzos de noviembre. Aquí tenéis un repaso a lo más popular de entre todas las publicaciones del 2016, seleccionadas mes a mes.

Enero 2016 (18.781 lecturas) por Arturo Quirantes:

Aviso a viajeros del tiempo: no me busquéis en Internet.

Febrero 2016 (15.903 lecturas) por Daniel Marín:

El nacimiento de la astronomía de ondas gravitacionales

Marzo 2016 (13.809 lecturas) por Carlos Chordá:

Mi respuesta a la carta de unos médicos homeópatas

Abril 2016 (7.762 lecturas) por Daniel Marín:

SpaceX: el largo camino para hacer aterrizar un cohete en medio del océano

Mayo de 2016 (9.734 lecturas) por Daniel Marín:

No, la cúpula de la ISS no estuvo a punto de ser perforada por un trozo de basura espacial

Junio de 2016 (13.169 lecturas) por Juan Ignacio Pérez:

Un bicho raro

Julio de 2016 (12.330 lecturas) por Daniel Marín:

¿Cuál ha sido la nave espacial más rápida de la historia?

Agosto de 2016 (30.388 lecturas) por Daniel Marín:

El día que la humanidad descubrió un planeta habitable alrededor de la estrella más cercana. ¡Hola, Próxima b!

Septiembre de 2016 (17.204 lecturas) por Daniel Marín:

El grandioso plan de SpaceX para colonizar Marte

Octubre de 2016 (13.212 lecturas) por Javier Peláez:

Brian Cox le vuelve a dar la razón a Galileo en la cámara de vacío más grande del mundo

Noviembre de 2016 (17.190 lecturas) por Miguel Artime:

¿Por qué algunos no ven las imágenes 3D de ‘El ojo mágico’?

Diciembre de 2016 (23.426 lecturas) por Miguel Artime:

Este es el momento de mayor peligro para nuestro planeta

Y es que antes de comenzar una nueva andadura, nunca viene mal repasar lo que se ha dejado atrás. ¡Feliz 2017! Os deseo mucha alegría y un año lleno de ciencia y conocimiento.

panel-fotovoltaico Desde tiempos inmemoriales llevo oyendo a los expertos en energía hablar sobre la generación fotovoltaica diciendo aquello de “no está madura, el impacto ecológico (los recursos empleados para generar los paneles) no se compensan con la posterior producción limpia”. Se daba así la paradoja de que contando con una estrella que entregaba de forma continua una enorme cantidad de energía cada día a la Tierra (según he leído 4.500 veces superior a la que se consume), sin embargo el peso de la generación fotovoltaica en el mix total era prácticamente despreciable. Pero leyendo Scientific American anoche, he descubierto que algo está cambiando.

Traduzco un pequeño extracto:

Desde 2008, el precio de los paneles solares ha caído casi un 80%, y la principal razón de este descenso, según la Agencia Internacional de la Energía, es China. Durante tres años, ha liderado al mundo en la fabricación y exportación de paneles solares cada vez más baratos. Al mismo tiempo, su mercado doméstico se disparó, desde las ligas menores de compradores solares, hasta superar a Alemania como el mercado líder mundial en capacidad solar instalada en 2015.

La rápida caída de los precios, que algunos expertos han apodado la “montaña rusa solar”, no fue nada buena para las empresas que no estaban preparadas para ello. Algunos grandes fabricantes de paneles en los Estados Unidos han terminado en bancarrota, y otros parecen dirigirse en la misma dirección, a juzgar por la dramática caída en el precio de sus acciones. Según los expertos y los informes del Departamento de Energía de los Estados Unidos (DOE, el Ministerio de Energía en los EE.UU.), los otros dos grandes fabricantes de paneles estadounidenses han sido superados en ventas por al menos seis competidores chinos. China produce el 40% de los paneles del mundo frente al 20% de las compañías estadounidenses, y continúa expandiendo su liderazgo. Mientras tanto, se considera que el mercado solar mundial se ha convertido en un negocio de 100.000 millones de dólares al año.

“El punto final de todo esto es que la fotovoltaica se está posicionando rápidamente para convertirse en un jugador realmente grande en el mundo”, predice Gregory Wilson, codirector del Centro Nacional de Fotovoltaicos del DOE. “Para cualquiera que se preocupe por el cambio climático y las emisiones de carbono, pero que también se preocupe por la calidad de vida y por no dañar la economía, la fotovoltaica se va a convertir en algo muy deseable. El alza hasta ahora de la energía eólica también ha sido bastante sorprendente, pero el viento alcanzará un tope. La fotovoltaica en cambio no tiene techo.

Visto el potencial del uso de esta tecnología en los países que tienen la fortuna de recibir un buen caudal de luz solar, y España es en ese sentido una privilegiada, me pregunto qué hará el gobierno cuando la población arremeta contra ellos por intentar detener el progreso aplicando regulaciones intolerables. Que hayan aparecido leyes así simplemente da vergüenza ajena, obviamente salvo que seas uno de estos bien pagados asesores de las empresas eléctricas.

Visto en Scientific American.

l2-puppis Los astrónomos han pensado que para responder a esta pregunta, lo mejor es salir ahí afuera y encontrar una estrella similar al sol, pero que tenga el doble de edad. Y eso han hecho, empleando el conjunto de radiotelescopios más potente del mundo (ALMA, en el desierto de Atacama) han encontrado una estrella gigante roja “relativamente” próxima, que hace 5.000 millones de años era idéntica a nuestro sol.

En palabras de Ward Homan, del Insituto de Astronomía de la Universidad de Lovaina (Bélgica): “Descubrimos que la estrella L2 Puppis tiene aproximadamente 10.000 millones de años de antigüedad. Hace 5.000 millones de años, esta estrella era casi un gemelo perfecto de nuestro sol en la actualidad, con su misma masa. Un tercio de su masa se ha perdido durante su evolución estelar, y eso mismo le sucederá a nuestro sol en un futuro muy distante”.

Sorprendentemente, en sus observaciones los científicos descubrieron un objeto que orbitaba a la estrella gigante – probablemente un planeta – que en caso de confirmarse podría ofrecer pistas sobre el destino de nuestro propio mundo.

L2 está a “sólo” 208 años luz de distancia de la Tierra, lo que a escala astronómica significa muy cerca. El equipo utilizó el radiotelescopio de ALMA para su predicción, un complejo instrumental compuesto por 66 antenas de radio individuales, que trabajan juntas para formar un telescopio virtual gigante con un diámetro de 16 kilómetros.

alma Lo que han observado presagia un futuro interesante para nuestra propia estrella, y a su vez, para ese cuerpo celeste azul al que llamamos hogar.

Tal y como comenta el profesor Leen Decin del Instituto de Astronomía de la Universidad de Lovaina: “Dentro de cinco mil millones de años, el Sol se habrá convertido en una estrella gigante roja, más de cien veces más grande que su tamaño actual. También experimentará una pérdida de masa intensa a través de un viento estelar muy fuerte. El producto final de su evolución, dentro de 7000 millones de años, será una pequeña estrella enana blanca, que tendrá un tamaño similar al de la Tierra, aunque será mucho más pesada: una cucharadita de material de enana blanca pesa cerca de 5 toneladas”.

La perspectiva para Mercurio y Venus, por ejemplo, no es tan atractiva. Estos mundos serán engullidos por la estrella gigante roja y resultarán rápidamente evaporados. En cuanto a la Tierra, el fallo del jurado tendrá que esperar.

“El destino de la Tierra todavía es incierto”, comenta Decin. “Ya sabemos que nuestro Sol será más grande y brillante, por lo que probablemente destruirá cualquier forma de vida en nuestro planeta, pero ¿sobrevivirá el núcleo rocoso de la Tierra a la fase de gigante roja y continuará orbitando a la enana blanca?”

De modo que lo que sí sabemos es que la Tierra probablemente no albergará vida tal y como la conocemos. Si el planeta puede sobrevivir o no a los caprichos épicos del sol, es algo que todos desconocemos. Por eso lograr una comprensión más profunda de la relación entre L2 Puppis y su planeta, podría ofrecer una imagen más clara de nuestro propio futuro.

Y dado que las bolas de cristal no son lo que se dice fiables, tendremos que confiar en ALMA para vislumbrar nuestro futuro muy muy lejano.

Me enteré leyendo la web del Instituto de Astronomía de la Universidad de Lovaina.

eliza Ahora que Hawking nos alerta contra los peligros de la inteligencia artificial, mientras nuestros hijos hablan con total naturalidad con Siri a través de sus iPhones, yo me he acordado de ELIZA, el primer bot-chat con el que pude intercambiar (es un decir) unas palabras. Eran los primeros años de la década de los 90, y yo estudiaba informática en la Universidad de Oviedo, donde si algún becario se enrollaba, incluso teníamos acceso a internet.

ELIZA nos fascinaba. ¡Una máquina que respondía! Había que mecanografiar los mensajes en inglés, y a pesar de que sabíamos que solo era un software, costaba muy poco caer en la ilusión de que estabas hablando con alguien real. Este programa fue creado en 1966 por un científico computacional del MIT llamado Joseph Weizenbaum, quien lo diseñó para que imitase a una psicoterapeuta que se entrevistaba con un paciente.

La entrevista comenzaba cuando el humano introducía una frase en la computadora. ELIZA analizaba entonces la frase en busca de palabras clave para las cuales tenía respuestas pre-programadas. Por ejemplo si la frase contenía la palabra “padre”, ELIZA te respondería con un: “cuéntame más cosas de tu familia”. Si por el contrario la frase no contenía ninguna palabra clave, ELIZA te daría una respuesta genérica tipo: “por favor continúa” o “¿por qué me dices eso ahora?”, para de este modo alargar la conversación.

El programa también era capaz de devolverle la frase al humano en forma de pregunta. Si por ejemplo alguien escribía: “mi novio me hizo venir aquí”, ELIZA respondería con un: “¿tu novio te hizo venir aquí?”.

Weizembaum hizo que ELIZA imitase a una psicoterapeuta para obtener ventajas de la técnica terapéutica que consiste en repetir la frase del paciente devuelta en forma de pregunta. Es una forma de conversación en la que la simple repetición del discurso de una persona juega un papel central. Al hacer esto, Weizenbaum evitaba el problema de dotar a ELIZA con conocimientos sobre el mundo real. Por eso cuando le decías “he discutido con mi esposa”, el software respondía: “¿has discutido con tu esposa?” sin tener ni idea de lo que era una discusión, o de lo que era una esposa.

Por lo que puedo leer ELIZA tuvo un impacto tremendo entre aquellos que pudimos jugar un rato con ella. A pesar de que Weizenbaum explicó el truco sobre cómo funcionaba el programa, se quedó atónito al comprobar lo rápido que los usuarios llegaban a asumir que ELIZA en realidad entendía lo que le decían. Algunos incluso afirmaban que razonaba sus respuestas, y que incluso respondía con emoción.

Weizenmbau comentó al respecto: “no me había dado cuenta de que las exposiciones extremadamente cortas a un programa de computadora, relativamente simple, podían inducir un poderoso pensamiento ilusorio en las personas”. Quedó tan perturbado por el fenómeno, que escribió un libro: “Computer power and human reason” en el que discutió los límites de la inteligencia artificial y alertó contra las computadoras futuras, a las que en su opinión jamás deberíamos dar el poder de tomar decisiones importantes que afectasen a nuestras vidas.

Es curioso como el post sobre la evolución de la inteligencia artificial que he encontrado en Neatorama me ha hecho viajar hacia atrás en el tiempo, hasta mi primera charla con un robot. De paso he comprobado que a pesar de los años ELIZA sigue online, y que ahora incluso te contesta en español. Podéis intercambiar unas frases con ella en este enlace.

coravinNo soy ningún apasionado del vino, pero ¿quién no ha oído hablar de los escandalosos precios de una botella de Petrus Pomerol, por ejemplo? En el norte, al menos en Asturias, hay mucha afición por chatear buen vino, aunque lo normal es que uno no pague más de 4,50 Eur por una copa de un buen reserva Rioja. Lo demás ya son frivolidades. (Para quien no conozca el término, chatear es pedir vinos copa a copa – y no por botellas – en cualquier bar, bodega, enoteca, etc.).

¿Pero qué pasa si un amante del vino, que no tenga ningún problema económico, desea chatear una sola copa de Petrus Pomerol? Como sabréis, el vino debe consumirse poco después de que se descorche y oxigene, de lo contrario echará a perder sus propiedades. Por ello, ningún hostelero osaría abrir una botella de vino tan cara para servir solo una copa, ya que estaría obligado a vender el resto de la botella en un plazo muy corto de tiempo, lo cual no es sencillo cuando cada copa sale a 900 EUR (si hablamos del Petrus Pomerol por ejemplo).

Bien, el caso es que comentando esto hace poco con un auténtico entendido del vino (Gerardo, regente del restaurante El Pañol), me dijo que él no tenía ningún problema en servir una copa a ese precio, y que tras eso podría guardar de nuevo la botella en la bodega sin temor a que se echara a perder. Sus palabras exactas fueron: “yo te pongo ese vino sin siquiera quitarle el capuchón de aluminio que recubre el corcho de la botella”. Yo no daba crédito, ni siquiera Houdini podría servir un vino sin romper la botella o sacar el corcho, pero afortunadamente no aposté dinero. Lo habría perdido.

¿Cómo es posible? Gerardo nos hizo una demostración en vivo sacando el aparato que veis en la foto superior. Con él, efectivamente pudo servirnos un poco de vino de esa botella sin quitar ni el corcho, ni el capuchón. Por lo que puedo leer, este dispositivo que se llama Coravin, fue inventado por un estadounidense amante de los buenos vinos llamado Greg Lambrecht. El aparato incluye una aguja tan fina que es capaz de abrir el poro del corcho sin romperlo. Además, cuando se extrae la aguja, este dispositivo inyecta argón (un gas noble que no altera las propiedades del vino) en la botella, por lo que el temido oxígeno no llega a estropear el resto del contenido de la misma.

La pequeña bombona de gas argón, da para chatear unas dos botellas (es decir 12 copas) tras lo cual hay que cambiarla. Por eso los hosteleros normalmente te cobran un plus cuando pides este servicio. No obstante, si vas a pagar 900 eur por una copa de Petrus, unos pocos céntimos más por el argón no te van a echar para atrás.

¡Curioso verdad! ¿Quién ha dicho que los bares son un lugar donde uno no aprende cosas sobre ciencia y tecnología?

PD. He visto información sobre Coravin en Directo al paladar fechada en mayo de 2015, por lo que para nada se trata de una novedad, pero me ha llamado tanto la atención que no he podido resistirme a hablar de esto en mi blog. (No, no es un post patrocinado, que os veo venir).

PD 2. En este vídeo de YouTube, un hostelero andaluz explica como funciona este dispositivo.