¿Se encuentra la oncología ante su momento ‘eureka’?

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A estas alturas todo el mundo sabe que el cáncer no es una enfermedad, sino cientos, muchas de cuyas variedades se consiguen ya curar en porcentajes muy elevados. Otros, como el melanoma maligno, tienen mucho peor pronóstico. O al menos así era hasta ahora, cuando una nueva terapia aún en fase de ensayo a la que llaman inhibidor de puntos de control inmunitario parece estar cosechando resultados espectaculares.

A finales del año pasado, al ex presidente de los Estados Unidos Jimmy Carter se le detectó un melanoma en fase avanzada en su cerebro. En 2013, incluso con los mejores tratamientos a su disposición, este político habría sobrevivido seis meses. Sin embargo el fármaco de inmunoterapia que se le administró, llamado pembrolizumab (un inhibidor de puntos de control inmunitario) hizo que el tumor desapareciera, hasta el punto de que los escáneres cerebrales realizados con resonancia magnética tras el tratamiento, no han encontrado señales del cáncer original ni nuevos tumores.

En la web Cancer.gov publican una esclarecedora entrevista con el doctor James Gulley, especialista en tumores genitourinarios y jefe de la sección de inmunoterapia del Centro para Investigación del Cáncer, laboratorio dependiente del Instituto Nacional del Cáncer, el equivalente estadounidense a nuestro CNIO.

Le preguntan:

Suele describirse a los inhibidores de punto de control como terapias que liberan los frenos del sistema inmunitario. ¿Es esa la mejor descripción? Si, esa es una buena manera de explicarlo. Pero también es verdaderamente importante comprender que los inhibidores de punto de control inmunitario no van dirigidos directamente contra el tumor. No tienen propiamente una actividad antitumoral, por lo que si antes de su aplicación no existe actividad del sistema inmunológico contra el tumor, estos fármacos no tendrán ningún efecto. Estas drogas solo liberan los frenos de la respuesta inmunológica si previamente esta se ha producido.

Pero es difícil de decir si ya hay una respuesta inmunológica, y si por tanto un paciente responderá al fármaco ¿verdad?

Si, solo estamos recibiendo respuesta de una minoría de pacientes que reciben estas terapias. Pero uno de los factores que ha despertado tanta excitación alrededor de estos fármacos ha sido la rápida, duradera y profunda respuesta a los agentes anti PD-1 como el pembrolizumab y el nivolumab. Y estamos apreciando respuestas a estas terapias en un amplio espectro de tipos de tumores, pero de nuevo, los pacientes necesitan mostrar una respuesta inmunológica ya en marcha.

Una forma posible de obtener una respuesta inmune subyacente es que exista alguna mutación en el tumor. Ciertos tumores (los de pulmón, el melanoma, el de vejiga) tienen más probabilidades de sufrir mutaciones y por tanto son más susceptibles de provocar una respuesta del sistema inmunológico.

En la mayor parte de los pacientes con cáncer colorectal, por ejemplo, no vemos verdaderamente una actividad inmunológica demasiado fuerte. Sin embargo, ahora sabemos que si los tumores colorectales tienen algo a lo que llamamos inestabilidad microsatélite, lo cual produce muchas mutaciones, el reconocimiento de la existencia del tumor por parte del sistema inmune se incrementa. Esa es la razón por la que también hemos visto funcionar a los inhibidores de punto de control inmunitario en pacientes con cáncer colorectal.

En New Scientist, el periodista Andy Coghlan cree que la oncología se encuentra en estos momentos ante lo que él llama su “momento penicilina”, tan altas son las esperanzas de que esta clase de fármaco sea capaz de desatar la fiera acción del sistema inmunológico contra los tumores. Lo cierto es que por lo que leo, los ensayos realizados hasta la fecha están ya dando años extra de vida a aquellos que hasta hace bien poco no tenían ninguna esperanza. Tal es el grado de optimismo que Coghlan se pregunta si los inhibidores de puntos de control inmunitario no estarán por fin pagando al cáncer con su propia moneda.

El caso clínico del que se habla en el artículo de New Scientist, el de Vicky Brown, es realmente asombroso. A esta mujer británica se le detectaron melanomas en la garganta y pecho. Tras el terrible diagnostico en 2013, propusieron a Brown su participación en unas pruebas experimentales realizadas en el Hospital Royal Marsden de Londres, pruebas que cambiaron su vida por completo. De una muerte casi inevitable, en cuestión de semanas tras iniciar el tratamiento, sus tumores se desvanecieron. Brown sigue viva a día de hoy, tres años después de su diagnístico. Los doctores que la atendieron afirman que no habían visto unos resultados tan rápidos en su vida.

El caso de Jimmy Carter, dado el grado de conocimiento mundial del personaje, ha situado a esta nueva generación de fármacos en la primera línea de la atención mediática. Hasta hace muy poco el melanoma o el cáncer de pulmón eran equivalentes a una condena a muerte, pero gracias a los inhibidores de punto de control inmunitario esto está empezando a cambiar. Para Gordon Freeman, del Instituto Oncológico Dana-Farber de Boston: “Son una revolución, y esto es solo el comienzo”.

Desde este blog estaremos atentos e informaremos de esta nueva y esperanzadora herramienta médica. El optimismo se nota en el ambiente.

1 Comentario

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Dr. FRANKLIN ARGUELLO A.Dr. FRANKLIN ARGUELLO A.

ES UN IMPORTANTE AVANCE EN LOS TRATAMIENTOS ANTI NEOPLASICOS. EL CONOCIMIENTO DE LOS RECEPTORES LA SEÑALIZACION CELULAR . EL CICLO CELULAR ESTAN DANDO SUS FRUTOS Y TODO GRACIAS AL DESARROLLO DE LA BIOLOGIA MOLECULAR

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