Con la luz a rastras…

Láser verde saliendo de una barra de rubíEs una propiedad de la luz que se conoce teóricamente desde que en 1818 fuera predicha por Jean Fresnel, aunque hubo que esperar un siglo para demostrarla: la luz puede “arrastrarse”.

Tendemos a pensar que la velocidad de la luz es super-mega-rápida y que no hay forma de “jugar” con ella a causa de su inmediatez. Pero esto se da sólo cuando la luz viaja en el vacío. Ponla a viajar por medio de un cristal y su velocidad caerá en picado provocando además que cada longitud de onda (o color) se mueva a velocidades distintas.

Para poder arrastrar a la luz hay que hacer además que el medio que atraviesa se mueva lo más veloz posible. Si la ventana por la que miras pasar la vida se pusiera a girar sobre un eje imaginario a una gran velocidad, la imagen del mundo al otro lado se movería, aunque de forma imperceptible para el ojo humano (apenas una millonésima de grado). ¿Curioso verdad? Pues ahora olvidémonos de la luz del sol y tomemos como luz a un rayo láser verde. Hagamos además que en vez de una ventana atraviese una barra de rubí. El resultado es que la velocidad de la luz verde que pasa a su través se reducirá hasta igualarse con la velocidad del sonido. Si además hacemos que la barra de rubí rote a 3.000 rpm ya podemos hacer nuestro vistoso experimento de la ventana de modo que el “arrastre” de la luz sea perceptible a simple vista (se consiguen variaciones de hasta 5 grados).

Y eso precisamente es lo que ha logrado por primera vez un equipo de investigadores británicos de la Universidad de Glasgow, nada más y nada menos que demostrar uno de los principios ópticos fundamentales de un modo intuitivo y fácilmente contrastable. ¿Aplicaciones? Pues hoy por hoy no muchas, pero tal vez en el futuro esta técnica encuentre su lugar en hipotéticos medios ópticos de almacenamiento de información.

Me enteré leyendo la web de la Universidad de Glasgow.

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Abandonalia

Busca la novela “Otros días, otros ojos”, de Bob Shaw. Inventan el “cristal lento” que hace que la luz tarde mucho tiempo en atravesar. Sirve, por ejemplo, para poner el cristal frente al mar durante un par de años, y luego puedes colocarlo en casa y tener auténticas vistas al mar (pasado) durante esos dos años. Evidentemente no tiene mucho que ver con lo que cuentas, pero es curioso que el concepto ya existiera en el 73… :)

Alexis

“Si la ventana por la que miras pasar la vida se pusiera a girar sobre un eje imaginario a una gran velocidad, la imagen del mundo al otro lado se movería, aunque de forma imperceptible para el ojo humano”

Interesante artículo, muchas gracias por la información, siempre se aprende algo nuevo cada día :)

Alexis Atencia Ruiz

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