No molestes a mis círculos

Aún faltaban 211 años para el nacimiento de Cristo. Siracusa, en el este de la isla de Sicilia, era entonces un polis griega que había resistido heroicamente durante dos años al asedio de las tropas romanas. En cualquier otro lugar del mundo, la resistencia de los lugareños habría durado un mes a todo lo sumo, pero en aquella pequeña ciudad vivía el hombre más sabio de su tiempo, y sus invenciones lograron detener el empuje bélico de las galeras de la poderosa República del norte.

Las catapultas y la famosa “garra” – un artilugio que lograba volcar las naves romanas mediante un ingenioso juego de poleas (véase ilustración superior) – ideadas por aquel sabio, habían dificultado sobremanera el trabajo del cónsul Marco Claudio Marcelo, un militar de prestigio al que llamaban entonces “la espada de Roma” y que encabezaba la expedición. A pesar de esto, cuando los romanos lograron vencer la resistencia de los de Siracusa, Marcelo dio órdenes para que se respetase la vida del sabio que tan dura había vendido la derrota de su ciudad. Simplemente, su ingenio le había impresionado ganándose su respeto.

Superadas las defensas que aquel viejo preparó en la costa, las tropas de la república recorrían ya las calles de la metrópolis griega, ejerciendo como es costumbre el pillaje. En pleno caos, un soldado romano entró en una casa ricamente ornamentada. Su habitante, un anciano de 75 años emparentado con Herón II, rey de Siracusa, estaba absorto contemplando unos dibujos circulares en el polvo, e ignoró por completo al romano.

El soldado que desconocía quién era aquel anciano, se colocó sobre los dibujos y le preguntó al viejo donde guardaba las riquezas.

– “No molestes a mis círculos” le respondió enojado el de Siracusa.

El salvaje no tuvo compasión, le zarandeó y terminó por degollarle. Más tarde, cuando se enteró de que con ello había contradicho las órdenes de su mando el cónsul Marcelo, al soldado debieron temblarle las piernas. Acababa de entrar con todo deshonor en la lista de la infamia que la historia reserva a los mayores bárbaros.

Aquel anciano absorto en su ciencia era Arquímedes, el más grande matemático de la antigüedad.

La historia nos llegó gracias a los escritos de Livio, Valerio Máximo, Plutarco, Cicerón y Plinio el Viejo.

Mi relato se basa en lo leído ayer mismo en De Arquímedes a Einstein. Los 10 experimentos más bellos de la física, de mi admirado Manuel Lozano Leyva.

25 Comentarios

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Cosechadel66

Estupenda historia… como me gustan estas cosas. Ojalá pudiéramos tener la capacidad de conocer y memorizar todas las anécdotas posibles.

Carpe Diem

AraelArael

En realidad sería “No me toques los círculos”. Y de ahí la famosa expresión que utiliza todo quisqui hoy en día xDDDDD

Ahora sé una cosa mas. Siempre creí que arquímedes habia muerto de viejo, y no asesinado ¿Qué habría hecho en manos romanas?

Si Arquímedes fuese contribuido a mejorar la civilización mas influyente de la época… ¡quien sabe como estariamos hoy!

Quizás, de no haber muerto aquel trágico día, hoy seríamos todos politeistas. O quizás la ciencia fuese hoy mucho mas avanzada. Quizás poseeriamos las ansiadas motos voladoras, siempre presentes en los sueños de los “futuristas”.

Aunque bueno, supongo que ya nunca lo sabremos.

Adr3imAdr3im

La ilustracion de la Garra no es correcta entre otras cosas por compleja y que no se ve la garra por ningun lado, si buscas Archimedes’ claw veras los modelos mas creible para la epoca y que si podrian funcionar ese modelo que has puesto no es la garra aunque esteticamente es mas vistoso…

Por lo demas como siempre muy interesante.

muzaraquemuzaraque

“Noli tangere circulos meus” creo que son las que se suponen ultimas palabras, las cuales creo que están expresadas en un latín bastante defectuoso y cuya traducción sería “No toqueis mis círculos”

orayoorayo

Fantastica historia. A mi tambien me ha recorrido un escalofrio cuando he descubierto que se trataba de arquimedes.

Hosti, de Karel Kapek me he leido este verano “La guerra de las Salamandra”. Es ciencia ficcion de la mejorcita. Recomendadisimo.

AbensendAbensend

211 antes de Jesús Cristo Rey de mis entretelas. Menudo marketing viral se saco la Iglesia sin saberlo, siempre obligando al recuerdo de su fundador al hablar de fechas en el mundo antiguo. Puestos a cambiar las cosas ¿A quién se le podría traspasar el honor de ser pivote temporal en el calendario histórico? Propongo a Arquímedes ¿Por qué no?

MaGO0MaGO0

El mejor invento de arquímedes fue (creo haber leído), el uso de espejos parabólicos para incendiar las naves que asediaban Siracusa.

Siempre me fascinó este hombre.

Saludos

moevrmoevr

Yo ya conocía esta historia desde hace mucho tiempo, desde la época del cole. Fui afortunado al ser obligado por un profesor (que ahora no recuerdo) a leer el libro “Momentos estelares de la ciencia” de Isaac Asimov. Un libro muy finito, que no cuesta nada leer y es absolutamente insuperable.

[DoodoM][DoodoM]

@Arael La pregunta es… ¿hubiera podido Arquímedes evitar la caída del Impedio Romano? Harto improbable cuando Arquímedes vivió en el siglo III A.C. y el Imperio Romano cayó en el siglo V D.C. Lo cual me lleva a la conclusión que su vida no hubiese dado lo suficientemente de sí como para poder impulsar nuestra actual tecnología hasta el punto que tú comentas.

Muy interesante el relato sobre Arquímedes. No sabía que fuese ese su final, aunque más sorprendentes aún me resultan sus proezas que su trágico fin.

3 Trackbacks

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